La Orquesta Sinfónica Simanof iniciará del 3 al 12 de agosto su primera gira por Japón con una agenda artística que combinará intercambio cultural, formación musical y una iniciativa solidaria en favor de Venezuela. La agrupación ofrecerá presentaciones en Tokio y Osaka y destinará la totalidad de los ingresos obtenidos por la venta de entradas a las víctimas de los terremotos registrados el pasado 24 de junio.
La gira representa un nuevo paso en la proyección internacional de la Fundación Simanof y contará con la participación de una destacada representación de músicos venezolanos, bajo la dirección musical de Susan Siman y de los directores invitados Eddy Marcano, Felipe Gómez Pérez y Yosuke Kimoto, representante de El Sistema-Japón.
Uno de los momentos centrales del recorrido será el homenaje dedicado a Venezuela durante el concierto previsto en la ciudad de Osaka, donde la orquesta interpretará el tema Venezuela como símbolo de solidaridad y esperanza para los afectados por la tragedia.
“El homenaje principal será la interpretación del tema Venezuela, una obra que para nosotros representa mucho más que una canción: es una declaración de amor, esperanza, memoria y pertenencia. Será interpretada en el concierto de la ciudad de Osaka bajo la dirección del maestro Eddy Marcano, en un momento especialmente preparado para recordar nuestras raíces y enviar, desde Japón, un mensaje de solidaridad al pueblo venezolano. Queremos que cada nota sea una manera de decirle a Venezuela que no está sola, que su cultura permanece viva y que sus músicos continúan llevando su nombre con orgullo por el mundo”, expresó Sisan Siman, CEO de la Fundación Simanof.
La iniciativa tiene un carácter benéfico, ya que cada entrada vendida y cada aporte realizado durante la gira contribuirán directamente a apoyar a las víctimas de los terremotos que afectaron a Venezuela. La fundación destacó que la música servirá como un puente para transmitir un mensaje de esperanza y unidad desde Japón hacia el pueblo venezolano.
La orquesta reúne a niños, jóvenes, maestros y artistas de distintos países de América, además de contar con la participación de músicos y organizaciones japonesas. La delegación estará conformada por representantes de Venezuela, Colombia, México, República Dominicana, Estados Unidos, Honduras, Argentina y Japón, reflejando el alcance internacional del proyecto educativo y cultural.
Como solista participará el pianista venezolano-estadounidense Alexander Brown, ganador de la primera competencia de solistas organizada por la Fundación Simanof. El itinerario contempla un concierto el 6 de agosto en el Suginami Public Hall de Tokio y una segunda presentación el 10 de agosto en el teatro de la Kansai Medical University de Osaka.
El repertorio incluirá obras de compositores iberoamericanos como Alberto Ginastera, Lucho Bermúdez, Arturo Márquez y Herrero-Armenteros, además de piezas universales de Antonín Dvorak y Piotr Ilich Tchaikovsky. El programa también incorporará composiciones inspiradas en la tradición cultural japonesa y obras del compositor Takafumi Kakizaki. Paralelamente, el 7 de agosto se realizará en Tokio una competencia abierta para músicos de todas las edades.
La Fundación Simanof explicó que esta iniciativa mantiene una estrecha relación con los principios de El Sistema de orquestas y coros juveniles e infantiles de Venezuela, promoviendo la educación musical como una herramienta de transformación social y de apoyo a las comunidades.
En ese contexto, Susan Siman afirmó: «la música tiene el poder de acompañarnos cuando las palabras no son suficientes. Puede convertir el dolor en esperanza, unir a personas que se encuentran a miles de kilómetros de distancia y recordarnos que todavía somos capaces de construir algo hermoso juntos. En momentos difíciles, la música también se convierte en refugio, en memoria y en una forma de resistencia. Para nosotros, interpretar música venezolana en Japón significa llevar con dignidad la voz de nuestro país y decirle a cada venezolano que, aun en medio de las circunstancias más dolorosas, su cultura, talento y esperanza siguen vivos”.
Con sede en Florida y con 30 años de trayectoria, la Fundación Simanof ha formado a más de 50.000 estudiantes provenientes de 75 países y ha realizado giras en 15 naciones. La organización considera que su llegada a Japón representa un nuevo hito en su estrategia de expansión internacional y en su misión de impulsar la educación musical como un agente de transformación social.
“Estamos viviendo una mezcla de emoción, responsabilidad y muchísima gratitud. Han sido meses de preparación, reuniones, evaluaciones, ensayos y un enorme esfuerzo de las familias, los maestros, los músicos y todo el equipo de Simanof. Los últimos ensayos han sido muy intensos, porque queremos llegar a Japón con un nivel artístico digno de los escenarios y de las instituciones que nos recibirán. Hemos visto una evolución maravillosa en los jóvenes, no solo han crecido musicalmente, sino también en disciplina, compromiso y sentido de pertenencia. Sentimos que la orquesta está comprendiendo que esta gira va mucho más allá de tocar un concierto. Cada participante está representando a su familia, a su país y a toda una generación que sueña con mostrar su talento al mundo”, agregó Susan Siman en relación a las expectativas de la gira.
La fundación también expresó su reconocimiento a patrocinantes, instituciones aliadas, fundaciones, empresas y colaboradores que han respaldado el desarrollo de sus programas durante los últimos años. Según la organización, ese apoyo ha permitido brindar oportunidades educativas, artísticas y culturales a miles de niños y jóvenes, además de impulsar su participación en escenarios internacionales. La gira por Japón representa un nuevo paso en esa misión, combinando excelencia artística, cooperación internacional y un mensaje de solidaridad con Venezuela.


