miércoles, julio 22, 2026

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Sistema de bolsa en caja gana terreno por su capacidad para reducir hasta 86 % el uso de plástico

El sistema de bolsa en caja continúa consolidándose como una alternativa de envasado para la industria de alimentos y bebidas en Chile y Latinoamérica, impulsado por la necesidad de mejorar la eficiencia logística, reducir el impacto ambiental y prolongar la conservación de los productos. La tendencia responde a la creciente demanda de soluciones que permitan optimizar el transporte, disminuir las pérdidas durante la distribución y reducir la dependencia de la refrigeración.

SIG, empresa especializada en sistemas de envasado aséptico, informó que el crecimiento de este formato está siendo liderado por las industrias del vino, los jugos y el servicio de alimentos, sectores que buscan alternativas capaces de reducir costos operativos y mejorar la eficiencia en toda la cadena de suministro.

Aunque el sistema de bolsa en caja cuenta con una larga trayectoria dentro de la industria alimentaria, en los últimos años ha recuperado protagonismo debido al interés por disminuir la huella de carbono del transporte y responder a las nuevas exigencias de sostenibilidad. De acuerdo con la compañía, un camión cargado con este tipo de envases puede transportar un volumen equivalente al que actualmente requiere una flota de 20 camiones con envases rígidos.

A esta ventaja logística se suma la tecnología de envasado aséptico, que permite conservar los alimentos y bebidas durante largos períodos sin necesidad de cadena de frío antes de abrir el envase. Esta característica contribuye a reducir las mermas durante la distribución y facilita el abastecimiento en zonas donde la infraestructura de refrigeración es limitada o inexistente.

Vino, jugos y servicio de alimentos lideran la adopción

Fernanda Salas, Gerente de Marketing PACCE de SIG, explicó que el cambio hacia este formato avanza con fuerza en distintos segmentos de la industria alimentaria.

“En Chile y Latinoamérica, la migración hacia Bag-in-Box está siendo liderada por vino, jugos y bebidas para foodservice. También vemos un creciente interés en aplicaciones lácteas, especialmente en formatos industriales y de alta rotación, impulsado por beneficios en sostenibilidad, eficiencia logística y reducción del desperdicio de producto”, señala la ejecutiva.

En el mercado del vino, el crecimiento del formato está relacionado con la facilidad de uso, la posibilidad de conservar el producto una vez abierto y una logística más eficiente durante su transporte y almacenamiento.

En los jugos y las pulpas, la demanda proviene principalmente del servicio de alimentos, donde la dosificación y la eficiencia operativa representan ventajas importantes para restaurantes, hoteles y establecimientos de consumo masivo.

Sobre otras aplicaciones, Salas añadió:

“En lácteos condensados y productos de alta viscosidad, vemos interés por soluciones asépticas que permitan mayor vida útil, seguridad alimentaria y eficiencia en cocinas industriales, panaderías, cafeterías y cadenas de restaurantes”, agrega Salas.

Menor consumo de plástico y reducción de emisiones

Uno de los principales beneficios del sistema de bolsa en caja es la reducción del uso de plástico frente a otros tipos de envases.

Según explicó la ejecutiva, el impacto ambiental depende de factores como el tipo de producto, el envase sustituido, las distancias de transporte y la logística de cada empresa. No obstante, la compañía sostiene que los beneficios ya han sido medidos mediante evaluaciones del ciclo de vida.

“De acuerdo con evaluaciones internas de ciclo de vida realizadas por SIG, reemplazar un envase rígido por una solución flexible Bag-in-Box puede reducir el uso de plástico hasta en un 86% por litro en comparación con una botella PET premium”, afirma la Gerente de Marketing PACCE de SIG.

Además de disminuir el consumo de plástico, el menor peso del envase contribuye a reducir las emisiones derivadas del transporte, optimizar el almacenamiento y disminuir el desperdicio de producto durante toda la cadena de suministro.

Innovación orientada al reciclaje

Como parte de su estrategia de innovación, SIG continúa desarrollando soluciones diseñadas para facilitar el reciclaje de sus envases. Entre ellas se encuentra una película flexible de un solo material que sustituye los laminados multicapa con aluminio. Asimismo, la empresa presentó un nuevo sistema de dispensación para vino que recibió un reconocimiento por su diseño enfocado en mejorar la reciclabilidad.

En cuanto a la conservación de los productos, Salas explicó que la tecnología de envasado aséptico permite mantener alimentos y bebidas entre seis y doce meses a temperatura ambiente antes de abrir el envase, dependiendo de las características del producto y de su proceso de elaboración.

“Esto reduce la dependencia de la cadena de frío, mejora la distribución y ayuda a disminuir las pérdidas de producto”, concluye la ejecutiva.

Con el avance de soluciones orientadas a la sostenibilidad y la eficiencia operativa, el sistema de bolsa en caja continúa fortaleciendo su presencia en Chile y Latinoamérica como una alternativa para reducir costos logísticos, disminuir el desperdicio y minimizar la huella ambiental en la industria de alimentos y bebidas.

Carlos Mendoza
Carlos Mendoza

Carlos Mendoza es un empresario y estratega de marketing digital que, a través de su experiencia en medios y posicionamiento online, ayuda a empresas de diferentes partes del mundo a aumentar su visibilidad y fortalecer su presencia en el mercado. Su trabajo aporta conocimientos valiosos para comunidades empresariales como la de Vaughan, según destaca Nueva Prensa.

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