Ciudad de México.- En un contexto donde el tiempo compartido entre padres e hijos se reduce por las largas jornadas laborales y el uso constante de dispositivos móviles, la plataforma mexicana Sasu busca posicionarse como una alternativa tecnológica orientada a fortalecer los vínculos familiares mediante actividades breves y herramientas de acompañamiento emocional.
La aplicación, desarrollada en México, está dirigida a familias con niños de entre 2 y 8 años, un segmento que supera los 15 millones de personas en el país, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Su propuesta se centra en convertir pequeños momentos cotidianos en espacios de interacción activa entre adultos y menores.
Bajo el lema “Pequeños momentos. Grandes recuerdos”, la plataforma plantea una metodología basada en dinámicas sencillas que pueden incorporarse a la rutina diaria sin modificar significativamente las agendas familiares. La iniciativa busca responder a una realidad cada vez más frecuente en los hogares urbanos: adultos conectados a obligaciones laborales mientras los niños consumen contenido digital de manera pasiva.
La estructura tecnológica de Sasu se desarrolla a partir de tres componentes principales orientados a la educación emocional y al fortalecimiento de la convivencia familiar.
Herramientas digitales para la interacción diaria
Uno de los pilares del sistema es el monitoreo emocional diario, una función diseñada para que padres e hijos registren y compartan estados de ánimo mediante dinámicas interactivas. Esta información se integra en un archivo digital de experiencias familiares, permitiendo a los usuarios dar seguimiento a sus interacciones y emociones a lo largo del tiempo.
El segundo componente corresponde a retos creativos de corta duración. Se trata de actividades de entre uno y cuatro minutos enfocadas en estimular la imaginación, el pensamiento creativo y la participación conjunta entre adultos y niños utilizando elementos disponibles dentro del hogar.
La tercera línea de trabajo está relacionada con la narrativa formativa. La aplicación incorpora cuentos y contenidos orientados a transmitir valores, incentivar la inteligencia emocional y promover conversaciones familiares en torno a temas cotidianos.
El proyecto es liderado por María José Hagerman, especialista en sostenibilidad, innovación e impacto social. La estructura pedagógica fue desarrollada junto a Dora Ruiz Galindo, profesional con cuatro décadas de experiencia en educación, formación docente y trabajo con comunidades indígenas.
Además, el equipo incorpora consultores internacionales especializados en inteligencia artificial, psicología infantil y desarrollo de productos digitales escalables, con el objetivo de fortalecer el alcance tecnológico y operativo de la plataforma.
Expansión hacia nuevos formatos educativos
La estrategia de crecimiento de Sasu contempla ampliar su ecosistema más allá de la aplicación móvil. Entre los planes de expansión se incluyen talleres corporativos, comunidades de aprendizaje, juegos de mesa y programas educativos dirigidos a escuelas y organizaciones civiles.
De acuerdo con los responsables del proyecto, la intención es consolidar un modelo híbrido que combine herramientas digitales con experiencias presenciales enfocadas en el acompañamiento familiar y el desarrollo emocional infantil.
La presentación oficial de la plataforma en Ciudad de México reunió a representantes del sector educativo, aliados estratégicos y especialistas en innovación social. El encuentro funcionó como una experiencia de inmersión en la que los asistentes probaron las funcionalidades de la aplicación y analizaron su viabilidad operativa dentro de distintos entornos familiares.
Durante la jornada se desarrolló el panel “Lo que educa nunca se ve”, un espacio de conversación sobre crianza, educación y tecnología. En la actividad participaron la actriz Claudia Cervantes, representantes del Tecnológico de Monterrey y AMEXCAP, así como la influencer Madison Olvera.
También asistieron representantes de marcas y organizaciones vinculadas al bienestar familiar y la educación, entre ellas Stokke, Adeu, Gigis Corner, Cuentista y el Centro Educacional Tanesque.
Con esta iniciativa, Sasu busca integrarse al creciente ecosistema latinoamericano de plataformas enfocadas en educación emocional y crianza digital, un segmento que ha ganado relevancia en los últimos años debido a los cambios en las dinámicas familiares y al aumento del tiempo de exposición infantil a pantallas y contenidos digitales.
La empresa apuesta por consolidar un modelo centrado en la conexión diaria entre padres e hijos mediante actividades breves, accesibles y adaptadas a la vida cotidiana moderna.

Carlos Mendoza es un empresario y estratega de marketing digital que, a través de su experiencia en medios y posicionamiento online, ayuda a empresas de diferentes partes del mundo a aumentar su visibilidad y fortalecer su presencia en el mercado. Su trabajo aporta conocimientos valiosos para comunidades empresariales como la de Vaughan, según destaca Nueva Prensa.

