Viajar ya no consiste únicamente en trasladarse de un destino a otro. Cada vez más personas aprovechan los tiempos de espera, los vuelos de larga distancia y las escapadas de fin de semana para convertir la lectura en una parte esencial de la experiencia. De acuerdo con IATI Seguros, la elección de un libro antes de emprender un viaje refleja tanto las necesidades prácticas del trayecto como el estado emocional del viajero.
La compañía señala que el libro que acompaña una maleta rara vez es una elección al azar. Más allá de las preferencias literarias habituales, los viajeros suelen seleccionar obras que se adapten a la duración del desplazamiento, al tiempo disponible para leer y al tipo de experiencia que esperan vivir durante el recorrido.
Los títulos que acompañan con mayor frecuencia a los viajeros
Según IATI Seguros, algunos libros destacan por responder a diferentes necesidades durante los desplazamientos. Entre las obras más elegidas figura El acto de crear: una manera de ser, de Rick Rubin, una propuesta orientada a quienes buscan reconectar con la creatividad. Su estructura permite avanzar por capítulos independientes, una característica que resulta especialmente útil durante vuelos largos o pausas entre actividades.
Otro de los títulos recomendados es Los dones de la imperfección, de Brené Brown. La obra propone un enfoque centrado en aceptar las imperfecciones personales y reducir la autoexigencia mediante hábitos cotidianos que fomentan el bienestar emocional, convirtiéndose en una opción para quienes desean aprovechar el viaje como un espacio de reflexión.
En la lista también aparece Let Them, de Mel Robbins, un libro enfocado en reducir la carga mental y dejar de intentar controlar cada situación. Su formato directo facilita la lectura en trayectos interrumpidos, donde es frecuente hacer pausas y retomar la historia posteriormente.
Asimismo, Hábitos atómicos, de James Clear, continúa siendo uno de los libros más presentes entre los viajeros. Su enfoque práctico sobre la construcción de hábitos mediante pequeños cambios sostenidos permite avanzar fácilmente tanto en formato impreso como en audiolibro, convirtiéndolo en una opción versátil para diferentes tipos de desplazamiento.
Completa la selección El arte de la guerra, de Sun Tzu, un clásico que mantiene su vigencia gracias a su estructura basada en ideas breves e independientes, lo que facilita retomarlo en distintos momentos sin perder continuidad. Según la aseguradora, este formato resulta especialmente conveniente para trayectos cortos y tiempos de espera.
La duración del viaje influye en las preferencias de lectura
La empresa explica que los hábitos de lectura cambian significativamente dependiendo del tipo de desplazamiento. En vuelos internacionales o recorridos de varias horas predominan las novelas o historias capaces de mantener la atención durante largos periodos, favoreciendo la desconexión del entorno.
Por el contrario, en viajes breves o escapadas de pocos días suelen imponerse libros estructurados en capítulos independientes o contenidos que puedan leerse por fragmentos, permitiendo interrumpir la lectura sin perder el hilo argumental.
Este comportamiento responde a la necesidad de adaptar el tiempo de lectura al ritmo de cada itinerario, donde las actividades turísticas, las escalas o los traslados condicionan la disponibilidad del lector.
Audiolibros y formatos digitales amplían las opciones
IATI Seguros también destaca la creciente presencia de los audiolibros dentro de los hábitos de viaje. Según datos de Edison Research citados por la compañía, más de la mitad de los adultos ha escuchado al menos un audiolibro y su consumo diario ha aumentado más de 160% en los últimos años, impulsado principalmente por los trayectos largos, los desplazamientos frecuentes y los momentos fragmentados del día.
Mientras tanto, el libro impreso conserva su espacio durante los momentos de mayor tranquilidad, como una mañana sin itinerario definido o una tarde de descanso. En paralelo, el formato digital se consolida como una alternativa práctica para quienes desean llevar varias lecturas sin incrementar el peso del equipaje.
La lectura también refleja el estado emocional del viajero
Para la aseguradora, la selección de un libro no solo depende del tiempo disponible, sino también del momento personal de cada viajero. Algunas personas buscan historias que les permitan desconectarse de la rutina, mientras que otras prefieren contenidos enfocados en el desarrollo personal o en adquirir nuevas herramientas para afrontar cambios.
También existen viajeros que eligen obras relacionadas con el destino que visitarán como una forma de comprender mejor su contexto cultural e histórico. De esta manera, la lectura deja de ser un simple entretenimiento para convertirse en un elemento que complementa la experiencia del viaje y permanece asociado a los recuerdos del lugar visitado.
“El viaje no solo se vive en el destino, también en todo lo que ocurre en el trayecto. Esos momentos, que muchas veces parecen secundarios, son los que terminan construyendo la experiencia completa. Elegir qué leer, en ese sentido, también es una forma de elegir cómo vivir el viaje”, señala Alfonso Calzado, CEO de IATI Seguros.



