Trujillo. La emergencia humanitaria generada por el doble terremoto que impactó recientemente la zona centro-norte de Venezuela continúa impulsando nuevas iniciativas orientadas a fortalecer la asistencia a las comunidades afectadas. En medio de dificultades relacionadas con el suministro de servicios públicos y el acceso a insumos básicos en regiones como La Guaira y diversos sectores de Caracas, una alianza conformada por profesionales de la gastronomía, especialistas de la salud y redes de voluntariado puso en marcha un modelo innovador de apoyo alimentario denominado “Raciones Tácticas de Contingencia”.
La propuesta es liderada por la plataforma gastronómica La Zona Venezuela (@lazonavzla), en conjunto con el periodista Jean Carmona, el doctor Luis Pimentel, chefs, nutricionistas y voluntarios del estado Trujillo. El objetivo principal es optimizar el uso de los recursos recibidos en centros de acopio mediante la elaboración de raciones alimenticias de alto valor nutricional, larga duración y fácil distribución en situaciones de emergencia.
Según los impulsores del proyecto, el modelo surge como una respuesta técnica ante los desafíos logísticos que suelen presentarse después de desastres naturales. La iniciativa busca reducir pérdidas de alimentos y maximizar el impacto de cada donación recibida, especialmente en escenarios donde las fallas de electricidad, agua potable y gas dificultan la conservación y preparación de alimentos.
A diferencia de las comidas preparadas convencionales, que pueden deteriorarse rápidamente por problemas de almacenamiento o transporte, las denominadas raciones tácticas son elaboradas bajo protocolos específicos que priorizan la eficiencia en el uso de materias primas, la densidad calórica y la durabilidad.
Las comidas están diseñadas utilizando técnicas de conservación que permiten extender su vida útil hasta por cuatro meses manteniendo la cadena de refrigeración. Además, pueden ser consumidas sin necesidad de procesos adicionales de cocción, una característica especialmente relevante en comunidades donde los servicios básicos continúan presentando interrupciones.
«En un escenario de desastre de esta magnitud, la solidaridad debe ser inteligente y planificada. No podemos permitirnos perder materia prima por problemas logísticos o falta de refrigeración. Las comidas tácticas aseguran que una familia reciba los nutrientes exactos que necesita, compactados en un formato seguro de un kilo que alcanza hasta para 12 personas, resistente y listo para consumir», explicó el chef Darwin Sulbarán, uno de los coordinadores de la iniciativa.
El desarrollo de estas raciones cuenta con el respaldo de profesionales de la cocina y del sector salud, quienes diseñaron fórmulas alimentarias que combinan proteínas, carbohidratos complejos y grasas saludables para ofrecer un aporte nutricional equilibrado. Los organizadores destacan que el objetivo es garantizar alimentos que sean tanto energéticamente eficientes como fáciles de transportar y almacenar.
Asimismo, el proceso de producción incorpora sistemas de empaque hermético y mecanismos de control de humedad destinados a preservar la inocuidad alimentaria. Estas medidas buscan evitar la proliferación de bacterias y mantener condiciones seguras de consumo en refugios temporales y otros espacios habilitados para atender a las personas afectadas por la emergencia.
Otro componente clave de la iniciativa es la creación de una cadena logística independiente que permite canalizar de forma más rápida y eficiente las donaciones hacia las cocinas de emergencia. Con ello, los organizadores esperan reducir la saturación de suministros no prioritarios en algunos centros de acopio y enfocar los esfuerzos en productos con mayor rendimiento alimentario.
La estrategia también apunta a mejorar la gestión de inventarios y facilitar una distribución más eficiente de los recursos disponibles, permitiendo que la ayuda llegue a un mayor número de beneficiarios en las zonas impactadas por los sismos.
Como parte de la campaña, los responsables del programa hicieron un llamado a empresas del sector alimentario, productores agrícolas, distribuidores de empaques y miembros de la sociedad civil para sumarse a los esfuerzos de asistencia.
Entre los insumos requeridos con mayor prioridad se encuentran proteínas, granos enteros, frutos secos, aceites vegetales, harinas fortificadas y condimentos naturales de alta conservación. También se solicitan envases aptos para sellado hermético, bolsas de grado alimentario, materiales de embalaje y apoyo voluntario para labores de ensamblaje, etiquetado y transporte seguro.
Los organizadores informaron que los centros de recolección activos, los inventarios requeridos y los reportes de distribución en las zonas afectadas continúan siendo actualizados diariamente a través de los canales oficiales de la iniciativa, con el propósito de coordinar de manera eficiente los esfuerzos de ayuda humanitaria y fortalecer la capacidad de respuesta frente a la emergencia.



