El aumento sostenido de las actividades al aire libre ha llevado a especialistas en seguridad a reforzar las recomendaciones para el uso responsable de encendedores, cocinillas y otros implementos que generan llama. A medida que el trekking, el camping y las escapadas a la montaña ganan popularidad entre quienes buscan contacto con la naturaleza y espacios de recreación, también crece la necesidad de adoptar medidas preventivas que reduzcan el riesgo de accidentes e incendios.
Ronson, marca con 130 años de trayectoria y reconocida por sus estándares de seguridad, señala que la planificación y la elección adecuada de los equipos son factores determinantes para garantizar una experiencia segura en entornos naturales. Los especialistas advierten que las condiciones climáticas, la altitud y el tipo de actividad pueden influir directamente en el desempeño de los implementos utilizados para generar fuego.
De acuerdo con Constanza Lewin, Gerenta de Marketing de ENKO, empresa chilena propietaria de la marca Ronson en Latinoamérica, uno de los errores más frecuentes es no evaluar correctamente las condiciones del entorno antes de encender una fuente de fuego.
«El error más común y peligroso es subestimar el entorno. Encender fuego sin evaluar las condiciones meteorológicas, especialmente la velocidad y dirección del viento, abandonar el fuego sin verificar que esté correctamente extinguido o subestimar la capacidad de una chispa o una brasa para iniciar un incendio puede tener graves consecuencias. La seguridad es parte del proceso de encendido: prepara tu equipo de ignición tan bien como preparas el resto de tu mochila», señala Constanza Lewin.
La elección del encendedor puede marcar la diferencia
Aunque para muchos usuarios los encendedores parecen cumplir una misma función, especialistas explican que no todos responden de igual manera en condiciones outdoor. La elección del modelo adecuado dependerá del entorno, las condiciones meteorológicas y el uso previsto durante la actividad.
Para quienes utilizan cocinillas portátiles o lámparas, los encendedores multipropósito ofrecen una alternativa que incrementa la seguridad gracias a la distancia que mantienen entre la llama y la mano del usuario. Esta característica puede resultar especialmente útil durante la preparación de alimentos o al manipular equipos de combustión en espacios abiertos.
Por otra parte, cuando las condiciones climáticas incluyen ráfagas de viento o corrientes constantes de aire, los encendedores con llama Jet presentan ventajas operativas debido a que generan una llama de mayor presión, facilitando el encendido en escenarios más exigentes.
La altitud también representa un factor importante. Según explican los especialistas, sobre los 2.500 o 2.800 metros sobre el nivel del mar, algunos encendedores con gatillo o encendido electrónico pueden presentar dificultades derivadas de los cambios en la presión atmosférica. En esos casos, recomiendan optar por modelos con sistema de piedra o rueda, que suelen ofrecer un desempeño más confiable.
Cocinillas portátiles: precauciones esenciales para evitar riesgos
Las cocinas portátiles forman parte del equipamiento habitual de excursionistas y campistas, pero su utilización requiere atención especial para prevenir incidentes relacionados con fugas de gas o intoxicaciones.
«Lo primero es asegurarse de que el gas sea compatible con la cocinilla. Ronson cuenta con formatos de 190 gramos sin válvula y de 227 gramos con válvula, ambos certificados. Además, nuestro gas es de alta pureza, por lo que genera muy pocos residuos, ayudando a cuidar las herramientas donde se utiliza», explica Constanza Lewin.
La especialista también enfatiza que estos equipos deben utilizarse exclusivamente en espacios abiertos y con ventilación adecuada. El uso dentro de carpas o refugios improvisados puede aumentar el riesgo de intoxicación por monóxido de carbono, una situación potencialmente peligrosa para los usuarios.
Asimismo, recomienda revisar periódicamente las conexiones y verificar que no existan fugas provocadas por uniones defectuosas, desgaste de componentes o acumulación de residuos.
La prevención sigue siendo la principal herramienta
Más allá de la calidad de los equipos utilizados, los especialistas coinciden en que la prevención y el comportamiento responsable continúan siendo los factores más importantes para evitar emergencias.
Entre las recomendaciones destacan utilizar fuego únicamente en lugares autorizados, evitar su uso durante condiciones climáticas adversas y mantener supervisión constante mientras permanezca encendido. También aconsejan seguir las instrucciones del fabricante y comprobar cuidadosamente que el fuego haya quedado completamente extinguido al finalizar la actividad.
«Disfrutar del aire libre también implica una responsabilidad. El fuego es una gran herramienta cuando se usa correctamente, pero requiere atención en todo momento. Las buenas prácticas son bastante simples: planificar, usar equipos adecuados, respetar la normativa y cuidar el entorno», concluye Constanza.


