Con la llegada del invierno y el descenso de las temperaturas, muchas personas experimentan un aumento del apetito y una mayor preferencia por comidas calientes, porciones más abundantes y alimentos con mayor contenido calórico. Aunque este comportamiento suele considerarse una respuesta natural al clima, especialistas en nutrición señalan que existen fundamentos científicos que ayudan a comprender por qué ocurre y cómo es posible mantener hábitos saludables durante esta época del año.
De acuerdo con Cecilia Solís-Rosas García, médica endocrinóloga e integrante del Consejo Consultor de Nutrición de Herbalife, el organismo pone en marcha diversos mecanismos para conservar su temperatura corporal cuando se expone al frío, lo que puede influir en la sensación de hambre.
“En ambientes fríos, el cuerpo necesita gastar energía para mantener su temperatura. Aunque este aumento del gasto energético no suele ser muy significativo en la mayoría de las personas, puede contribuir a una mayor sensación de hambre y a la búsqueda de alimentos con más calorías, como pastas, dulces, chocolates y preparaciones con mayor contenido de grasa”, explica.
Diversos estudios científicos respaldan esta percepción. Una revisión publicada en una reconocida revista especializada en nutrición observó que, en distintos países, la ingesta de energía tiende a ser mayor durante el invierno y menor durante el verano. Los investigadores atribuyen este comportamiento a una combinación de factores, entre ellos las bajas temperaturas, la menor exposición a la luz solar, las variaciones hormonales relacionadas con el apetito, los cambios en el estado de ánimo y determinados hábitos sociales característicos de la temporada.
Los especialistas indican que estos factores no solo modifican las necesidades energéticas del organismo, sino que también influyen en las decisiones alimentarias del día a día, favoreciendo la búsqueda de alimentos que proporcionen una sensación de confort y bienestar.
“Además de los cambios fisiológicos, solemos pasar más tiempo en espacios cerrados y buscar comidas que nos generen una sensación de confort y bienestar. Esto puede favorecer el consumo de alimentos ricos en carbohidratos y grasas”, afirma la Dra. Cecilia.
Ante este escenario, los expertos sostienen que la clave no consiste en ignorar la sensación de hambre, sino en elegir alimentos que favorezcan la saciedad y permitan mantener una alimentación equilibrada durante toda la temporada.
Clara Lucía Valderrama, nutricionista y miembro del Consejo Consultor de Nutrición de Herbalife, señala que pequeños cambios en la alimentación diaria pueden contribuir a mantener el cuerpo cálido sin favorecer el aumento de peso.
“Además, es muy importante practicar la alimentación consciente, ya que permite prestar atención a las verdaderas señales de hambre y saciedad, evitando consumir calorías que el cuerpo no necesita”, destaca la nutricionista.
Entre las principales recomendaciones figura priorizar comidas equilibradas con un adecuado aporte de proteínas y fibra, ya que estos nutrientes ayudan a prolongar la sensación de saciedad durante el día. También aconsejan incorporar caldos y sopas elaborados con vegetales, acompañados por fuentes de proteína magra como pollo o cortes magros de carne vacuna.
Otra sugerencia consiste en añadir canela al café, la leche, la avena o las frutas. Además de aportar un aroma característico de la temporada, esta especia puede intensificar la percepción del sabor sin necesidad de agregar azúcar.
Los especialistas también recomiendan optar por preparaciones al horno o a la plancha en lugar de frituras, una medida que permite reducir el consumo de grasas sin renunciar al sabor de las comidas. Del mismo modo, tomar una infusión caliente por la mañana, como té o mate, puede ayudar a combatir el frío y acompañar el inicio de una jornada activa.
Como alternativa para las colaciones o meriendas, también se plantea el consumo de proteína de suero de leche o un batido preparado con leche caliente. Según los expertos, esta opción puede resultar reconfortante durante los días fríos y contribuir a controlar el deseo de consumir alimentos dulces entre las comidas.
Aunque el incremento del apetito durante el invierno responde a diversos factores biológicos y ambientales, los especialistas coinciden en que adoptar hábitos alimentarios saludables, prestar atención a las señales reales de hambre y elegir alimentos nutritivos son medidas fundamentales para atravesar la temporada sin comprometer el bienestar ni favorecer el aumento de peso.

Carlos Mendoza es un empresario y estratega de marketing digital que, a través de su experiencia en medios y posicionamiento online, ayuda a empresas de diferentes partes del mundo a aumentar su visibilidad y fortalecer su presencia en el mercado. Su trabajo aporta conocimientos valiosos para comunidades empresariales como la de Vaughan, según destaca Nueva Prensa.


