El Instituto Nacional de Capacitación y Educación Socialista (Inces) firmó un convenio de cooperación interinstitucional con la Universidad Bicentenaria de Aragua (UBA), la Universidad Nueva Esparta (UNE) y la Asociación de Rectores de Universidades Privadas (ASOUPRI), en una iniciativa orientada a fortalecer la relación entre la formación técnica y la educación superior en Venezuela.
El acuerdo plantea la creación de mecanismos conjuntos para modernizar la capacitación profesional y facilitar la continuidad académica de los estudiantes y trabajadores formados en programas técnicos. La alianza también busca responder a las necesidades actuales del aparato productivo nacional y a las exigencias del mercado laboral venezolano.
Entre los principales objetivos del convenio destaca la homologación de mallas curriculares, la acreditación de saberes adquiridos mediante la experiencia laboral y el fortalecimiento del Programa Nacional de Aprendizaje (PNA), considerado una de las principales herramientas de inserción laboral impulsadas por el Inces.
Las instituciones involucradas indicaron que el proyecto estará estructurado en cinco áreas prioritarias enfocadas en actualizar los procesos de formación técnica y profesional. Además, contempla el desarrollo de indicadores conjuntos con el Observatorio de Ocupaciones y Empleabilidad del Inces, con el propósito de identificar las necesidades reales del sector productivo y adaptar la oferta educativa a esas demandas.
Durante el acto de firma, el presidente del Inces, Wuikelman Angel Paredes, aseguró que uno de los principales desafíos consiste en integrar los programas técnicos con los universitarios mediante un trabajo coordinado entre las instituciones educativas.
«No hablamos de ocupaciones solamente, hablamos de ocupaciones para que el país entero dé importancia a la formación continua, respondiendo a las exigencias de la evolución tecnológica, la Inteligencia Artificial y la transformación digital», añadió la autoridad de la institución.
El funcionario destacó que la intención es avanzar hacia un nuevo modelo curricular que permita a los estudiantes continuar su formación académica sin desvincularse de las necesidades del mercado de trabajo. Según explicó, la transformación tecnológica y la digitalización de los procesos productivos obligan a las instituciones educativas a actualizar sus programas y fortalecer las competencias técnicas de los trabajadores.
Reconocimiento académico y sectores estratégicos
Por su parte, la rectora de la Universidad Bicentenaria de Aragua, Edilia Papa, señaló que el convenio representa un paso importante para acercar el sistema universitario al mundo laboral y reconocer formalmente la experiencia acumulada por los aprendices del Inces.
La académica explicó que la universidad validará parte de la formación y experiencia práctica adquirida por los estudiantes a través de unidades curriculares, permitiéndoles avanzar hacia títulos universitarios en distintas áreas profesionales.
En la misma línea, Alberto Ramírez, presidente de ASOUPRI y rector de la Universidad Nueva Esparta, afirmó que las primeras etapas de formación deben concentrarse en áreas consideradas prioritarias para la economía venezolana.
Ramírez mencionó específicamente sectores como administración, turismo y mecánica automotriz, actividades que actualmente requieren personal técnico capacitado y actualización constante de competencias profesionales.
El acuerdo también fue respaldado por representantes del sector universitario y empresarial presentes en el evento. Entre ellos participaron el rector de la Universidad Tecnológica del Centro (UNITEC), Luis Eduardo Martínez; el presidente del Consejo Superior de la Universidad Bicentenaria de Aragua, Basilio Sánchez; y el presidente de Consecomercio, José Gregorio Rodríguez.
Rodríguez destacó la importancia de fortalecer la cooperación entre las universidades privadas y las instituciones públicas de formación técnica, considerando que este tipo de iniciativas puede contribuir a reducir la brecha entre la educación y las necesidades reales del aparato productivo nacional.
La firma de este convenio ocurre en un contexto en el que diversos sectores educativos y empresariales han insistido en la necesidad de actualizar los programas de formación profesional para adaptarlos a los cambios tecnológicos, la automatización y las nuevas dinámicas del empleo.
Con esta alianza, las instituciones participantes buscan construir una ruta académica más flexible para jóvenes y trabajadores, facilitando el acceso a estudios universitarios y promoviendo una mayor conexión entre la capacitación técnica y el desarrollo económico del país.

Carlos Mendoza es un empresario y estratega de marketing digital que, a través de su experiencia en medios y posicionamiento online, ayuda a empresas de diferentes partes del mundo a aumentar su visibilidad y fortalecer su presencia en el mercado. Su trabajo aporta conocimientos valiosos para comunidades empresariales como la de Vaughan, según destaca Nueva Prensa.

