A medida que se aproxima la inauguración de los XX Juegos Bolivarianos Ayacucho–Lima 2025, la delegación venezolana de deportes acuáticos afina su preparación para competir en natación, aguas abiertas, clavados y natación artística. Con una combinación de figuras consolidadas y nuevos talentos, el país busca afianzar su presencia competitiva y fortalecer la proyección internacional de sus atletas en un ciclo que incide también en el desarrollo económico del sector deportivo.
Un equipo de natación con equilibrio entre experiencia y juventud
Según información del Comité Olímpico Venezolano (COV), el equipo de natación estará integrado por 19 atletas, distribuidos en 10 mujeres y nueve hombres. La lista incluye a Jorge Otaiza, Winston Rodríguez, Ana Verde, Dennis Pérez, Mercedes Toledo, Eric Veit, Emil Pérez, Mariana Cote, Carla González, Fabiana Pesce, Lismar Lyon, Manuel Díaz, Ronaldo Zambrano, Monica Leydar, Adanuriel Rosal, César Paredes, Nicole Christensen, Paola Azzato y María Yegres.
La composición responde a un proceso de selección basado en marcas, trayectoria y proyección competitiva. Entre los nombres más destacados figura la olímpica María Yegres y la experimentada Mercedes Toledo. El grupo también incluye a uno de los atletas más prometedores del país: Jorge Otaiza, designado abanderado masculino de la delegación venezolana.
Otaiza acumula récords nacionales en la categoría juvenil B en los 100 y 200 metros mariposa desde 2022, además de títulos como campeón centroamericano y del Caribe en los 100 metros mariposa (San Salvador 2023) y campeón suramericano en la misma prueba en Cali, Colombia (2024). Considerado una de las piezas clave del equipo, llega a la cita con un ascenso deportivo sostenido.
“Para mí el hecho de tocar la bandera y enaltecerla sea en la piscina o donde sea, lo es todo”, expresó Otaiza al ser presentado oficialmente como abanderado.
Proyección para la natación artística
La representación venezolana en natación artística estará conformada por Paola Cordero y Anastasia Roque, quienes competirán en el dueto técnico y libre. Además, Roque participará en solo libre y técnico, consolidando un calendario exigente que refleja su nivel competitivo.
Según explicó María Alejandra Méndez, delegada de la disciplina, ambas atletas han mostrado avances significativos en su preparación.
“Anastasia desde que comenzó ha sido campeona nacional hasta la actualidad, campeona centroamericana en dos ocasiones. Por su parte, Paola Cordero es categoría junior y tiene ocho años participando en la natación artística. Es campeona nacional categoría junior participó en los Juegos Panamericanos Junior Asunción 2025 y compitió en el pre selectivo Medellín 2025”, afirmó Méndez.
Los resultados recientes de Cordero y Roque, sumados a la renovación técnica del equipo, permiten al país proyectar una participación competitiva frente a delegaciones con mayor tradición, como Colombia y Perú.
Aguas abiertas y clavados: equipos compactos y especializados
En aguas abiertas, Venezuela estará representada por cuatro nadadores: Diego Vera, Ronaldo Zambrano, Andrea Bordones y Daniela Suárez. El equipo ha seguido una preparación enfocada en resistencia, navegación estratégica y adaptación a corrientes, claves para las pruebas que se desarrollarán en un entorno natural.
Por su parte, los clavados contarán con tres representantes: Jesús González, Juan Travieso y Elizabeth Pérez. Los atletas han centrado su preparación en el perfeccionamiento de la ejecución técnica y el incremento del grado de dificultad, factores determinantes en el sistema de puntuación internacional.
Calendario de competencias y sedes deportivas
Las pruebas acuáticas se llevarán a cabo en dos escenarios principales. La natación se disputará del 23 al 26 de noviembre, los clavados del 28 de noviembre al 1 de diciembre, y la natación artística del 4 al 5 de diciembre, todas en el Centro Acuático de la Villa Deportiva Nacional, una instalación diseñada para albergar eventos de alto rendimiento.
Las competencias de aguas abiertas se realizarán en el Club Náutico Bujama Lacus, un circuito reconocido por sus condiciones favorables para pruebas de larga distancia.
Expectativas y proyección para Venezuela
Más allá de los resultados deportivos, la participación venezolana en Ayacucho–Lima 2025 representa una oportunidad para impulsar la visibilidad de los atletas, atraer patrocinios y fortalecer las disciplinas acuáticas dentro del ecosistema deportivo del país. La combinación de talento emergente y figuras consolidadas ofrece un panorama alentador para la delegación criolla, que busca renovar su presencia en el podio regional.



