El ingeniero Roberto Vernet afirmó que las interrupciones del servicio eléctrico que afectan de manera recurrente al Sistema Eléctrico Nacional (SEN) no pueden atribuirse al fenómeno climático El Niño. En su evaluación, la situación responde principalmente a deficiencias estructurales, falta de mantenimiento e insuficiencia de inversiones, por lo que propuso una estrategia técnica enfocada en la recuperación integral de la infraestructura energética del país.
Durante su análisis, el especialista explicó que las condiciones actuales del embalse de Guri muestran un panorama distinto al registrado durante la contingencia hídrica de 2016, lo que, a su juicio, descarta que la disponibilidad de agua sea el factor determinante de los apagones que se presentan actualmente.
Vernet precisó que la cota del embalse se encuentra en 269 metros sobre el nivel del mar (msnm), cifra que representa un margen de seguridad de 27 metros por encima del nivel crítico alcanzado durante la crisis eléctrica de hace una década.
De acuerdo con el ingeniero, incluso bajo un escenario extremo de ausencia total de precipitaciones, el comportamiento del embalse permitiría mantener un amplio margen antes de llegar a condiciones similares a las de aquella emergencia.
«Incluso en un escenario hipotético extremo donde no cayera una sola gota de lluvia y se mantuviera la generación hidroeléctrica actual, el nivel del embalse descendería unos 4 metros al mes. Se necesitarían siete meses continuos para rozar los niveles críticos de 2016», explicó Vernet, calificando dicho escenario de sumamente improbable.
El Niño requiere monitoreo, pero no explica la crisis actual
El profesional reconoció que el comportamiento del fenómeno climático debe mantenerse bajo observación durante los próximos meses debido a su posible influencia sobre los recursos hídricos. Sin embargo, insistió en que su impacto no puede utilizarse para justificar las interrupciones eléctricas que experimentan distintas regiones del país.
Según Vernet, las dificultades del SEN están asociadas a problemas de gestión, deterioro de equipos e infraestructura, además de la necesidad de ejecutar programas sostenidos de mantenimiento y modernización.
Desde esa perspectiva, sostuvo que el debate sobre el sistema eléctrico debe centrarse en soluciones técnicas y en políticas de largo plazo que permitan mejorar la confiabilidad de la red nacional.
Seis ejes para recuperar el Sistema Eléctrico Nacional
Como parte de su planteamiento, Vernet presentó una propuesta basada en seis líneas estratégicas destinadas a fortalecer la operación del Sistema Eléctrico Nacional.
El primer punto contempla la realización de un diagnóstico público e integral, con información transparente sobre el estado real de la infraestructura eléctrica y un inventario actualizado de los activos disponibles.
En segundo lugar, planteó la recuperación del parque termoeléctrico mediante la reactivación de plantas cercanas a los principales centros de consumo, acompañada de un suministro permanente de combustible que garantice su funcionamiento.
La tercera medida propone ampliar y fortalecer el sistema de transmisión, con prioridad en la línea de 765 kilovoltios (kV), además de reforzar las redes de 400 kV y 230 kV para mejorar la estabilidad del suministro.
El cuarto eje está orientado a la rehabilitación de la red de distribución mediante la sustitución y mantenimiento de transformadores, circuitos eléctricos, conductores, equipos de protección y sistemas de control.
Asimismo, el especialista sugirió impulsar la autonomía energética del sector petrolero, de manera que la industria de hidrocarburos pueda generar su propia capacidad eléctrica y reducir la carga sobre la red nacional.
Finalmente, propuso abrir espacio a la inversión privada como mecanismo para impulsar proyectos de infraestructura que contribuyan a la modernización y expansión del sistema eléctrico.
Llamado a una recuperación basada en criterios técnicos
Vernet señaló que la recuperación del Sistema Eléctrico Nacional requiere planificación, ejecución técnica y compromiso institucional para atender los problemas acumulados durante los últimos años.
En ese sentido, destacó que la implementación de medidas estructurales permitiría fortalecer la confiabilidad del servicio y crear condiciones para un suministro más estable en el mediano y largo plazo.
Al cerrar su exposición, el ingeniero resumió su planteamiento con un llamado a priorizar criterios técnicos sobre explicaciones coyunturales.
«El sistema eléctrico no se recupera con propaganda ni improvisación; se recupera con ingeniería, mantenimiento, inversión y responsabilidad».


