LA GUAIRA.– Las edificaciones afectadas recientemente en el estado La Guaira presentan indicios de fallas estructurales que ameritan una investigación técnica independiente e inmediata, según un balance preliminar ofrecido por el ingeniero civil Roberto Vernet tras realizar inspecciones visuales en las zonas impactadas.
El especialista, con formación en ingeniería civil con mención en Estructuras, Vialidad y Suelo, señaló que los daños observados en diversos inmuebles revelan patrones que podrían estar asociados a incumplimientos de criterios fundamentales de diseño y construcción establecidos en la normativa venezolana.
De acuerdo con Vernet, la revisión inicial incluyó tanto edificaciones que colapsaron como aquellas que lograron mantenerse en pie, permitiendo identificar diferencias relevantes en el comportamiento estructural de inmuebles sometidos a condiciones similares.
Entre los aspectos que más preocupan al experto figura el desempeño de elementos estructurales esenciales para la estabilidad de las construcciones. En particular, señaló posibles deficiencias en el refuerzo de columnas, un componente clave para resistir cargas y movimientos sísmicos.
“Se observan fallas seguramente de columna por falta de estribo. Poco estribo y, además, con una cantidad de acero que seguramente no era la adecuada”, explicó el ingeniero.
Según indicó, este tipo de fallas puede comprometer significativamente la capacidad de una estructura para absorber esfuerzos extraordinarios, incrementando el riesgo de colapso parcial o total ante eventos de alta exigencia.
Otro de los hallazgos destacados por Vernet está relacionado con configuraciones arquitectónicas que, a su juicio, contradicen principios establecidos desde hace décadas en las regulaciones venezolanas para edificaciones ubicadas en zonas de riesgo sísmico.
El especialista señaló que algunas estructuras evidenciaron problemas derivados de cambios bruscos en la rigidez entre niveles, especialmente en plantas bajas con espacios abiertos o menor cantidad de elementos resistentes.
“Eso ya salió en la norma de 1967, que no se puede hacer”, recordó, al referirse a los riesgos asociados a los denominados “pisos débiles”, una condición ampliamente estudiada en la ingeniería sísmica internacional.
Diferencias entre edificaciones similares generan interrogantes
Durante sus recorridos, Vernet también observó casos en los que edificaciones aparentemente construidas bajo condiciones similares presentaron comportamientos radicalmente distintos frente a los mismos factores de impacto.
El ingeniero describió situaciones en las que una estructura colapsó casi por completo mientras otra, ubicada inmediatamente detrás y con características semejantes, logró permanecer en pie.
Para el especialista, esta diferencia de desempeño plantea interrogantes que requieren estudios detallados sobre procesos constructivos, materiales utilizados y controles de calidad aplicados durante la ejecución de las obras.
“Allí seguramente hay que analizar, porque puede haber fallas graves en la calidad de la construcción”, enfatizó.
Asimismo, Vernet señaló evidencias que podrían estar asociadas a fenómenos de licuefacción de suelos, una condición geotécnica que ocurre cuando determinados terrenos saturados de agua pierden temporalmente su capacidad de soporte bajo ciertas circunstancias.
Según explicó, en algunos casos las edificaciones mostraron desplazamientos y asentamientos que no necesariamente implicaron la destrucción completa de la estructura, pero sí la pérdida de sus condiciones de habitabilidad y seguridad.
El dirigente relató haber observado inmuebles que prácticamente mantuvieron su forma original, aunque terminaron comprometidos por la pérdida de estabilidad del terreno sobre el cual estaban construidos. En ese contexto, indicó que algunos edificios “cayeran como si se estuvieran desmayando”, dejando la estructura prácticamente intacta pero completamente inhabitable.
Llamado a una investigación técnica independiente
Frente a estos hallazgos preliminares, Vernet insistió en la necesidad de desplegar equipos multidisciplinarios conformados por especialistas en estructuras, geotecnia, materiales y gestión de riesgos para determinar con precisión las causas de los daños.
El experto sostuvo que una evaluación técnica integral permitirá establecer responsabilidades, identificar vulnerabilidades y formular recomendaciones para evitar situaciones similares en el futuro.
“Todas estas cosas y muchísimas más tienen que ser analizadas por expertos en el sitio e inmediatamente”, afirmó.
Para Vernet, esclarecer si el origen de las fallas está relacionado con factores naturales, decisiones de diseño o problemas asociados a los materiales utilizados constituye una tarea fundamental para fortalecer la seguridad de las edificaciones y reducir riesgos en futuras emergencias.
Las observaciones presentadas forman parte de una evaluación preliminar y, según el especialista, deberán ser complementadas con estudios técnicos detallados que permitan determinar con certeza las causas que contribuyeron a los daños registrados en las estructuras inspeccionadas en La Guaira.

Carlos Mendoza es un empresario y estratega de marketing digital que, a través de su experiencia en medios y posicionamiento online, ayuda a empresas de diferentes partes del mundo a aumentar su visibilidad y fortalecer su presencia en el mercado. Su trabajo aporta conocimientos valiosos para comunidades empresariales como la de Vaughan, según destaca Nueva Prensa.

