Caracas, jueves.– El ingeniero y exdiputado de la Asamblea Nacional, Elías Matta, presentó una propuesta orientada a la diversificación económica de Venezuela mediante el desarrollo de sectores tecnológicos de alto consumo energético, específicamente centros de datos y operaciones de minería digital.
El planteamiento parte de la premisa de una eventual recuperación integral del sistema eléctrico nacional, lo que permitiría al país disponer de un excedente de generación sin precedentes. Según explicó Matta, ese margen energético podría ser canalizado estratégicamente hacia industrias tecnológicas globales, generando nuevas fuentes de ingresos en divisas.
El exparlamentario subrayó que el primer paso para materializar esta visión es la rehabilitación técnica y operativa de las principales centrales hidroeléctricas y termoeléctricas del país. A su juicio, una vez restablecida la estabilidad del suministro eléctrico para la población, la infraestructura energética nacional estaría en capacidad de superar la demanda interna proyectada.
“Este excedente, lejos de desperdiciarse, se convertiría en el combustible para un nuevo motor económico: la exportación indirecta de energía transformada en servicios digitales globales”, señaló.
Actualmente, Venezuela cuenta con una capacidad instalada cercana a los 36.000 megavatios (MW), aunque menos de 13.000 MW se encuentran disponibles. Esta brecha, de acuerdo con datos independientes citados por Matta, responde principalmente al deterioro de las plantas termoeléctricas, cuya contribución se limita a unos 2.500 MW, equivalente a aproximadamente el 13% de su capacidad.
En este contexto, el ingeniero planteó que una recuperación total de la infraestructura permitiría cubrir una demanda máxima estimada en 20.000 MW, dejando un excedente de alrededor de 16.000 MW para actividades productivas orientadas a la generación de ingresos.
Matta detalló que ese margen energético podría convertirse en una ventaja competitiva para atraer inversiones tecnológicas internacionales. “una vez recuperada esa capacidad instalada, la demanda máxima podría situarse en unos 20.000 MW, lo que nos dejaría un margen de 16.000 MW para dirigirlos a esta nueva posibilidad de generación de ingresos”.
Asimismo, enfatizó el potencial económico del modelo propuesto: “El plan es claro: primero recuperamos el sistema para la gente y, luego, utilizamos cada megavatio excedente para atraer a las industrias del futuro. Al dirigir este excedente hacia centros de datos de clase mundial y operaciones de minería digital, Venezuela tiene el potencial de generar —una vez implementado el modelo— ingresos superiores a los 5.000 millones de dólares anuales para el presupuesto nacional”, afirmó.
Zonas Energéticas Especiales y marco jurídico como pilares del proyecto
El vocero destacó que la iniciativa también contempla la creación de Zonas Energéticas Especiales, diseñadas para concentrar la instalación de empresas tecnológicas en áreas donde el suministro eléctrico sea constante. Este enfoque busca evitar impactos en el consumo residencial y garantizar la estabilidad del servicio para hogares y comunidades.
De acuerdo con Matta, la implementación de este esquema permitiría al Estado venezolano reducir su dependencia histórica de la renta petrolera, al tiempo que abriría nuevas oportunidades de desarrollo económico vinculadas a la economía digital.
“Estamos hablando de una transformación profunda del uso de nuestros recursos: pasar de ser un país que solo extrae materia prima a ser un nodo competitivo en la economía digital global. Este excedente energético representa riqueza lista para ser activada, la cual se traducirá en empleos altamente calificados para nuestros jóvenes ingenieros y en una estabilidad fiscal que beneficiará a todo el país”, concluyó Matta.
Finalmente, el exdiputado insistió en que la viabilidad del proyecto dependerá de la creación de un entorno institucional sólido, basado en seguridad jurídica y reglas claras que permitan atraer capital internacional. A su juicio, estas condiciones son clave para posicionar a Venezuela como un destino competitivo en el procesamiento de datos y servicios digitales en América Latina.


