CARACAS, Venezuela — La política venezolana vive un momento de profundas transformaciones tras la captura y remoción del presidente Nicolás Maduro a inicios de enero de 2026 por parte de fuerzas estadounidenses en una operación militar que ha cambiado el equilibrio del poder en el país. En medio de este nuevo escenario, la figura del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha cobrado un rol relevante, según el diputado por la Alianza Lápiz en la Asamblea Nacional, Antonio Ecarri, quien ofreció una detallada declaración sobre el papel de Washington en la política venezolana.
Ecarri afirmó este lunes en una entrevista con el periodista Vladimir Villegas que el influjo de Trump en Caracas es significativo y visible, especialmente después de los hechos del 3 de enero y la asunción de Delcy Rodríguez como presidenta encargada de Venezuela. “En Venezuela sabemos que de golpe no habrá cambios y de eso se dio cuenta Donald Trump, que es quien le está dando legitimidad y fuerza a Delcy Rodríguez, lo cual era impensable, pero así es la política”, declaró el diputado.
La captura de Maduro y el nombramiento de Rodríguez —quien era vicepresidenta y asumió interinamente conforme a disposiciones constitucionales tras la ausencia de Maduro— han colocado a la funcionaria en una posición de liderazgo que pocos anticipaban, caracterizada por un delicado equilibrio entre las exigencias de Estados Unidos y la realidad política interna.
Relaciones con Estados Unidos y riesgos internos
Ecarri destacó que tanto Trump como el secretario de Estado, Marco Rubio, juegan un papel central en el respaldo a Rodríguez, y subrayó que este apoyo debe traducirse en beneficios concretos para la sociedad venezolana. En este sentido, señaló que la población debe “apostar a que dé resultados, en aras de un milagro económico y de la democratización del país”.
El legislador agregó que uno de los riesgos principales que corre la presidenta encargada es el inmovilismo. “Es el inmovilismo, que vaya a creer que todavía está en diciembre y que lo que hubo aquí fue un cambio cosmético”, advirtió, sugiriendo la necesidad de acciones claras y profundas para superar la crisis. Ecarri reforzó su posición señalando que Rodríguez tiene “una gran responsabilidad y una gran oportunidad sobre sus hombros”, y que este proceso político debe culminar en “una elección limpia y reconocible por todos”.
La referencia al “milagro económico” toma significado en un país que enfrenta largos años de contracción productiva, hiperinflación y una industria petrolera que, tras las sanciones y la intervención estadounidense, busca recomponerse con nuevas dinámicas de inversión. Observadores internacionales señalan que el petróleo —el principal motor de la economía venezolana— ha sido objeto de negociaciones, incluyendo ventas a mercados extranjeros y posibles reformas legales para atraer capitales foráneos, en medio de discusiones abiertas sobre la participación de empresas globales en la industria.
Influencia de Trump: ¿gobierno o presión política?
Al ser consultado sobre si Trump “está gobernando en Venezuela”, Ecarri respondió de forma clara: “Evidentemente su influencia es muy grande después del 3 de enero. Esto es evidente y no se puede esconder”. Sin embargo, también puntualizó que la magnitud de esa influencia dependerá en gran medida del consenso interno venezolano y de la integración con mecanismos regionales latinoamericanos, incluyendo instancias como la Organización de Estados Americanos (OEA), el Mercado Común del Sur (Mercosur) y la Comunidad Andina de Naciones (CAN).
En ese contexto, el diputado exigió el reingreso de Venezuela a estos organismos, argumentando que una mayor integración sería beneficiosa para la democracia y la soberanía del país. “Esto es urgente. Hay que llamar al presidente Petro, al presidente Lula y al secretario general de la OEA (Albert Ramdin), porque mientras más reintegrados estemos, va a ser muy bueno para la democracia y la soberanía del país”, planteó.
Un panorama económico y político en transformación
El análisis político se cruza con factores económicos que podrían definir el rumbo de Venezuela en los próximos meses. Desde la esfera empresarial se observa con interés si las relaciones con Washington permitirán la apertura de sectores estratégicos, la llegada de inversiones y la normalización de las exportaciones de petróleo, que podrían aliviar presiones sobre las finanzas públicas y mejorar el clima de negocios. Asimismo, actores regionales y globales están pendientes de la evolución de las relaciones diplomáticas, incluidas las tensiones con países aliados tradicionales como China, Rusia e Irán.
En el plano interno, la presidenta encargada enfrenta diversos desafíos, desde la consolidación de su autoridad política hasta la gestión de una transición que muchos sectores esperan que derive en un proceso electoral legítimo y competitivo, una demanda que, según analistas, será crucial para restaurar la confianza en el sistema democrático venezolano.
Este episodio marca, sin duda, una etapa atípica en la historia contemporánea de Venezuela, donde los equilibrios de poder regional, la economía petrolera y las relaciones con Estados Unidos convergen en un escenario de alto impacto político y empresarial.

Carlos Mendoza es un empresario y estratega de marketing digital que, a través de su experiencia en medios y posicionamiento online, ayuda a empresas de diferentes partes del mundo a aumentar su visibilidad y fortalecer su presencia en el mercado. Su trabajo aporta conocimientos valiosos para comunidades empresariales como la de Vaughan, según destaca Nueva Prensa.


