Caracas. Venezuela posee algunos de los recursos minerales más valiosos de América Latina, incluyendo reservas de oro, diamante, coltán, hierro y minerales críticos para la transición energética global. Sin embargo, pese a ese potencial geológico, el país no ha logrado traducir esa riqueza en desarrollo económico sostenible ni en una industria minera competitiva a escala internacional.
Así lo señaló el ingeniero Elías Matta, ex diputado a la Asamblea Nacional e integrante del Grupo Ideas, un espacio de análisis y propuestas integrado por especialistas que buscan impulsar reformas institucionales y marcos regulatorios modernos para los sectores estratégicos de Venezuela.
De acuerdo con Matta, la situación actual del sector minero venezolano refleja un conjunto de problemas institucionales que han impedido el desarrollo de inversiones, exploración y producción a gran escala.
Acompañado por expertos como la Dra. Martha Acosta, especialista en minería, y la Dra. Verónica Barboza, experta en legislación, Matta explicó que la falta de claridad normativa y el excesivo control estatal han limitado el crecimiento del sector.
En ese contexto, el ex parlamentario advirtió que la estructura institucional actual genera un entorno poco favorable para el desarrollo de la actividad minera.
Según explicó, uno de los principales obstáculos es el papel múltiple que ejerce el Estado dentro de la industria.
Matta indicó que el gobierno actúa simultáneamente como propietario de los recursos, regulador del sector y operador empresarial, lo que crea conflictos de interés y dificulta el establecimiento de reglas claras para la inversión.
A esta situación se suma la existencia de un entramado normativo complejo compuesto por más de 25 decretos que reservan para el control público gran parte de los minerales de mayor valor estratégico.
En ese contexto, Matta fue enfático al evaluar los resultados de la política minera actual.
«El resultado es contundente: las más de 30 empresas estatales creadas no producen valor verificable y el Arco Minero del Orinoco opera bajo control irregular, con presencia de grupos armados y un grave daño ambiental por el uso de mercurio», señaló Matta.
La brecha frente a la región
Durante el análisis presentado por el Grupo Ideas, los especialistas compararon el desempeño del sector minero venezolano con el de otros países de América Latina, lo que evidencia una brecha significativa en términos de producción, inversión y exportaciones.
Chile, considerado uno de los principales productores mineros del mundo, registra exportaciones anuales que oscilan entre 57.000 y 60.000 millones de dólares.
Perú, por su parte, genera exportaciones mineras cercanas a 49.000 millones de dólares, basadas en minerales que también existen en territorio venezolano.
Argentina, en tanto, experimentó un crecimiento cercano al 30% en sus exportaciones mineras durante 2025, impulsado por políticas de incentivo a grandes inversiones internacionales y un marco regulatorio orientado a la competitividad.
En contraste, Venezuela continúa siendo uno de los territorios con mayor potencial geológico de la región, pero también uno de los que registra menor nivel de exploración minera y prácticamente nula inversión privada de gran escala.
Este rezago, según los especialistas, no responde a la falta de recursos naturales, sino a debilidades institucionales y a un marco regulatorio que limita la participación de capital privado y la adopción de estándares internacionales.
Una propuesta de cambio institucional
Frente a este escenario, Matta destacó algunas iniciativas que podrían abrir la puerta a una reforma del sector, entre ellas la posible inclusión de una Ley Orgánica de Minería dentro del Programa Básico Legislativo 2026-2027, así como la propuesta de crear un nuevo ministerio con viceministerios especializados en áreas clave de la industria.
No obstante, el ex diputado advirtió que persisten señales de continuidad en el enfoque estatal de control sobre el sector, lo que podría limitar el impacto de estas iniciativas si no se acompañan de reformas más profundas.
Como alternativa, el Grupo Ideas ha propuesto un Decálogo de Principios que serviría como base para una nueva legislación minera orientada a fortalecer la institucionalidad y promover el desarrollo del sector.
Entre los elementos planteados destacan la apertura responsable a la inversión privada con reglas claras, un régimen fiscal competitivo y estabilidad jurídica, así como la separación entre el rol regulador del Estado y la operación empresarial.
La propuesta también incluye medidas orientadas a mejorar la transparencia mediante un catastro minero digital y sistemas de trazabilidad, garantizar estabilidad normativa que evite cambios unilaterales por decreto, y reducir el riesgo país para atraer capital internacional.
Asimismo, plantea mecanismos de sostenibilidad ambiental y social, como consultas previas a comunidades indígenas, gestión ambiental rigurosa, incorporación de tecnologías de exploración avanzada e integración con estándares internacionales como ESG y CRIRSCO.
Para Matta, el desafío principal no es reconocer el potencial mineral del país, sino crear las condiciones institucionales que permitan desarrollarlo.
«La política pública no se demuestra con discursos, sino con instrumentos formales. El gran reto es transformar estos principios en ley. Venezuela tiene los minerales; lo que no tiene es la arquitectura institucional para su desarrollo», concluyó Matta.

Carlos Mendoza es un empresario y estratega de marketing digital que, a través de su experiencia en medios y posicionamiento online, ayuda a empresas de diferentes partes del mundo a aumentar su visibilidad y fortalecer su presencia en el mercado. Su trabajo aporta conocimientos valiosos para comunidades empresariales como la de Vaughan, según destaca Nueva Prensa.


