Caracas – La actual apertura petrolera y minera en Venezuela enfrenta riesgos estructurales significativos si no se acompaña de reformas institucionales profundas y mecanismos efectivos de transparencia, según advirtió el exparlamentario y experto en energía, Elías Matta.
En un contexto donde el país busca reactivar su industria energética tras años de contracción, Matta subrayó que la recuperación observada en los últimos meses sigue siendo frágil y vulnerable a fallas estructurales.
“Venezuela viene de una caída histórica en su industria petrolera. Pasamos de producir cerca de 3 millones de barriles diarios a menos de 800 mil en los peores años. Hoy se habla de recuperación, pero sin reglas claras podemos repetir el mismo ciclo de colapso”, afirmó Matta.
Actualmente, la producción petrolera venezolana se ubica entre 800 mil y 900 mil barriles diarios, una mejora respecto a los niveles más críticos, pero aún lejos de la capacidad instalada que el país alcanzó en décadas anteriores. Este repunte, aunque relevante, no garantiza una recuperación sostenida en ausencia de condiciones estructurales adecuadas.
El experto destacó que Venezuela cuenta con las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, superando los 300 mil millones de barriles. Sin embargo, enfatizó que este potencial no se traduce automáticamente en desarrollo económico ni bienestar social.
“Tenemos las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, más de 300 mil millones de barriles, pero eso no se traduce automáticamente en bienestar. Sin inversión sostenida, ni institucionalidad, esas reservas seguirán siendo una oportunidad perdida”, señaló.
Inversión, marco legal y riesgos en el sector minero
Matta explicó que la reconstrucción integral del sector energético requerirá inversiones estimadas entre 80.000 y 120.000 millones de dólares en los próximos años. Estos recursos serían necesarios para abarcar toda la cadena de valor, desde la exploración y producción hasta la refinación y comercialización.
No obstante, advirtió que la atracción de capital dependerá en gran medida de la existencia de garantías jurídicas claras y estables.
“El país necesita un marco jurídico estable y garantías reales. De lo contrario, solo veremos acuerdos opacos y de corto plazo”. advirtió.
En paralelo, el exparlamentario alertó sobre los desafíos que enfrenta el sector minero, particularmente en el Arco Minero del Orinoco, donde predominan prácticas informales y problemas de gobernanza.
“La minería en Venezuela hoy opera en gran medida en condiciones de informalidad, con impactos ambientales severos y sin control institucional efectivo. Eso no puede ser el modelo de desarrollo que el país adopte hacia el futuro”, expresó.
Estos factores, según Matta, no solo afectan la sostenibilidad ambiental, sino que también limitan la capacidad del país para desarrollar un modelo económico diversificado y responsable.
Institucionalidad como eje de una recuperación sostenible
Más allá de los aspectos técnicos, Matta insistió en que el principal desafío del sector energético venezolano es de carácter político e institucional.
“El problema de fondo no es sólo técnico, es político. Sin Estado de derecho, sin rendición de cuentas y sin supervisión independiente, cualquier crecimiento será frágil y reversible”, sostuvo.
En este sentido, planteó la necesidad de una hoja de ruta que incluya condiciones mínimas para garantizar una recuperación sostenible del sector. Entre ellas, mencionó la transparencia total en los contratos petroleros y mineros, la publicación de cifras oficiales auditables de producción e ingresos, la recuperación institucional de PDVSA con gestión profesional, así como el respeto a los acuerdos internacionales y el fortalecimiento de los mecanismos de supervisión parlamentaria y control ciudadano.
El especialista también hizo énfasis en la importancia de reconstruir la confianza de los inversionistas y de la ciudadanía, un elemento que considera clave para la estabilidad a largo plazo.
“La confianza no se decreta, se construye con instituciones serias”, afirmó, haciendo un llamado a un acuerdo político nacional que garantice estabilidad a largo plazo.
Finalmente, Matta subrayó que el futuro del país dependerá de la capacidad de transformar el modelo de gestión del sector energético.
“El petróleo puede volver a ser el motor de Venezuela, pero solo si dejamos atrás el modelo de opacidad y concentración de poder. Lo que está en juego no es solo la producción, es el futuro del país”, concluyó.

Carlos Mendoza es un empresario y estratega de marketing digital que, a través de su experiencia en medios y posicionamiento online, ayuda a empresas de diferentes partes del mundo a aumentar su visibilidad y fortalecer su presencia en el mercado. Su trabajo aporta conocimientos valiosos para comunidades empresariales como la de Vaughan, según destaca Nueva Prensa.


