Ciudad de México.– La sostenibilidad corporativa atraviesa un punto de inflexión. Lo que durante años fue percibido como un centro de costos dentro de las organizaciones, hoy comienza a posicionarse como un generador de valor estratégico, impulsado por la inteligencia artificial (IA), la digitalización y un entorno regulatorio cada vez más exigente.
Esa fue una de las principales conclusiones del conversatorio “Tecnología e Inteligencia Artificial al servicio de la sostenibilidad corporativa”, organizado por Sygris y Turning Point, donde especialistas en criterios ambientales, tecnología y ética empresarial coincidieron en que el reto ya no es convencer sobre la importancia de la sostenibilidad, sino gestionarla con eficiencia, datos confiables y visión de negocio.
Andrés Álvarez, CMO de Sygris, subrayó que «el gran reto de la sostenibilidad no es la falta de compromiso, sino la complejidad de gestionar información confiable, trazable y alineada con un entorno regulatorio y de negocio cada vez más exigente. La tecnología —y especialmente la inteligencia artificial— es la palanca que permite transformar datos dispersos en impacto real, conectando sostenibilidad, operación y toma de decisiones de forma integrada.”
El directivo advirtió que la IA, aunque poderosa, no es una solución automática. Agregó que la IA “no es mágica” y que la falta de interoperabilidad de datos puede convertirse en un riesgo crítico para las empresas, por lo que propuso el uso de ontologías que permitan integrar información bruta desde múltiples fuentes y así dar respuesta de forma consistente a distintos marcos regulatorios y mercados. “El uso de la inteligencia artificial afecta y genera un impacto ambiental” por lo que hay que estar conscientes de ello y utilizarla de forma responsable”, concluyó.
Desde una perspectiva estratégica, Marta Martín, CEO de Turning Point, afirmó que “la sostenibilidad corporativa del futuro no se medirá por la cantidad de tecnología que usemos, sino por la capacidad de convertir datos en decisiones responsables que generen impacto real y legado duradero. Desde Turning Point, nuestra misión es acompañar a las empresas en ese camino: transformar información en acción y acción en impacto”.
La discusión también puso el foco en la ética y la gobernanza como pilares fundamentales. Fernanda Zenizo, CEO de Intelab, destacó que “la estrategia es lo más importante para la buena gobernanza. Cada empresa enfrenta diferentes riesgos y responsabilidades, pero en la actualidad la ética dejó de ser solo un tema reputacional para convertirse en un tema de responsabilidad real”.
Añadió “que lo no se mide, no se gestiona y que cuando las empresas gobiernan de manera correcta -incluidos sus datos- no sólo aminoran riesgos, sino también disminuyen pérdidas económicas por reputación, fraudes, mermas y rotación, sino que fortalecen el clima laboral, la lealtad y el crecimiento de la marca. La medición se vuelve una herramienta básica para gestionar, supervisar, monitorear y hacer verdaderamente sostenible al negocio”.
Gema Sacristán, Socia, Líder de Sostenibilidad y Cambio Climático de Deloitte, quien moderó el panel, señaló que la sostenibilidad atraviesa un “tipping point”. Indicó que los grupos de interés exigen mayor transparencia y que la descarbonización global requiere necesariamente del apoyo tecnológico para avanzar con mayor rapidez y precisión.
En el ámbito financiero, Marité Chavira Mendoza, Directora Oficina ASG/Banamex ESG Strategy, sostuvo que “un tema fundamental es la gobernanza. Debemos ser especialmente cuidadosos con el manejo de la información, sobre todo cuando se trata de datos de clientes. Por ello, la claridad en los procesos de gobernanza y ética es vital cuando hablamos de datos e información. Los datos no solo hablan de números, hablan de personas. A través del análisis de riesgo podemos construir empresas más sostenibles y, al mismo tiempo, generar nuevas oportunidades de negocio para nuestros clientes.”
La experiencia corporativa también mostró resultados concretos. Jordi Cueto, Gerente Global de Sostenibilidad de Coca-Cola FEMSA, afirmó que “en Coca-Cola FEMSA creemos que la sostenibilidad no se gestiona con intuiciones, sino con datos. Hoy, nuestras decisiones están respaldadas por sistemas robustos que conectan desempeño ambiental, social y de gobernanza con riesgos financieros y de reputación. Gracias a esta integración, hemos alcanzado nuestra mejor evaluación en FTSE Russell ESG y mantenido una calificación sólida en CDP, además de ser reconocidos por séptimo año consecutivo en el Dow Jones Sustainability Index MILA. La tecnología nos permite traducir estos datos en impacto real, alineando nuestras operaciones con las expectativas de inversionistas, comunidades y consumidores”.
Por su parte, Carlos Becerra, Gerente de Asuntos Corporativos y Creación de Valor Compartido de Nestlé México, destacó que “Nestlé tiene una estrategia de crear valor compartido a través de su modelo de negocio que le ha permitido estar presente en el mundo por más de 165 años”. Añadió que “el verdadero reto de una compañía de nuestro tamaño no es tanto hacia adentro de la organización, sino en cómo la transparencia que ejercemos inspira a toda la cadena de valor —desde el abastecimiento hasta el consumidor final— a cambiar comportamientos. Nuestro desafío es medir y gestionar impactos que van más allá de lo que controlamos directamente, y hacerlo de manera colaborativa para generar cambios reales y sostenibles”.
En el sector turismo, Lourdes Prieto Márquez, Directora Corporativa de Impacto y Alianzas Estratégicas de Grupo Brisas, aseguró que “en el sector turístico, la sostenibilidad se construye a partir de la medición del impacto en las comunidades, el entorno y la experiencia del viajero. La tecnología nos permite entender mejor a nuestros clientes, también comunicar el impacto de cada operación y tomar decisiones que fortalezcan la fidelización”. Añadió que “cuando medimos y gestionamos bien, no solo hacemos al turismo más responsable sino más competitivo y sostenible a largo plazo”.
El consenso final fue claro: la inteligencia artificial y la tecnología pueden expandir el alcance de la sostenibilidad más allá de la operación interna de las empresas, extendiéndolo hacia la cadena de valor, comunidades y consumidores. Sin embargo, los expertos advirtieron que sin una estrategia sólida de gobernanza de datos, interoperabilidad y supervisión humana, la IA podría amplificar riesgos en lugar de mitigarlos.

Carlos Mendoza es un empresario y estratega de marketing digital que, a través de su experiencia en medios y posicionamiento online, ayuda a empresas de diferentes partes del mundo a aumentar su visibilidad y fortalecer su presencia en el mercado. Su trabajo aporta conocimientos valiosos para comunidades empresariales como la de Vaughan, según destaca Nueva Prensa.


