México.– En el marco de la temporada de Semana Santa, una de las más dinámicas para el consumo en los sectores de turismo, moda y belleza, nuevas tendencias apuntan a una transformación en los hábitos de viaje, donde la funcionalidad y el estilo convergen como factores determinantes en la decisión de compra.
“Menos equipaje, más brillo- El concepto del «por si acaso» queda en el olvido para dar paso a lo extraordinario, pues Semana Santa trasciende del simple “break” para convertirse en una auténtica declaración de estilo y diversión.”
Este enfoque refleja una evolución en el comportamiento del consumidor, que prioriza productos versátiles, ligeros y multifuncionales. En este contexto, la maleta deja de ser un simple contenedor para convertirse en una extensión de la identidad personal y un elemento clave en la experiencia de viaje.
De acuerdo con información compartida por #BE Grisi, línea de fragancias orientada a un público joven y dinámico, la temporada 2026 está marcada por la “versatilidad consciente”, una tendencia que conecta la vida urbana con destinos de sol y playa.
“Este año, la versatilidad consciente domina las tendencias, y la maleta de viaje se convierte en el puente perfecto entre el pulso vibrante de la ciudad y el magnetismo del sol. Desde el look de aeropuerto hasta el destello final sobre la piel, #BE Grisi (línea de fragancias inspiradas en chicas auténticas) comparte los 5 esenciales que debes llevar en tu maleta esta temporada vacacional.”
Moda funcional y productos híbridos ganan protagonismo
Entre los elementos destacados para esta temporada, las prendas de lino se posicionan como una de las principales apuestas dentro del segmento de moda. Su evolución hacia conjuntos urbanos de tres piezas responde a la demanda de consumidores que buscan adaptabilidad sin sacrificar estética.
“El lino se reinventa esta temporada. Su uso ya no se limita a la playa; ahora protagoniza conjuntos de tres piezas —bra-top, camisa oversize y pantalones de pierna ancha— que lucen impecables en las ciudades. La apuesta segura se encuentra en los tonos terracota, arena o verde oliva profundo, textiles que mantienen la frescura bajo el sol y permiten transitar hacia una cena improvisada sin necesidad de un cambio de outfit.”
En paralelo, el segmento de belleza incorpora innovaciones orientadas a la diferenciación del producto. Un ejemplo es la integración de elementos visuales en fragancias, como partículas de brillo, que buscan añadir valor estético al consumidor final.
“La piel radiante no es producto del azar, sino de una elección estratégica. La maleta de las viajeras expertas debe incluir #BE Glow de #BE Grisi, la primera fragancia de la línea que integra partículas de glitter. Esta aliada ha sido diseñada para quien no teme ser el centro de atención y busca llevar la luz del verano grabada en la piel.”
El posicionamiento de este tipo de productos responde a una estrategia de mercado enfocada en experiencias sensoriales y en la generación de contenido visual, especialmente relevante en plataformas digitales.
“Con un perfil olfativo que evoca notas de piña, coco y vainilla, la fragancia destaca por su frescura vibrante, ideal para contrarrestar el calor de la temporada. Su aplicación deja una estela de luminosidad que resalta el bronceado o ilumina los hombros y el escote en las noches de ciudad, logrando el deseado efecto Sun-Kissed que garantiza una imagen impecable en cada fotografía.”
Accesorios y tecnología impulsan valor agregado
El análisis de tendencias también muestra un crecimiento en la demanda de accesorios con componentes sostenibles y tecnológicos. Las gafas de sol, por ejemplo, combinan diseño retro con materiales reciclados y adaptabilidad a distintas condiciones de luz.
“Las monturas de silueta ancha estilo años 70 regresan con fuerza, integrando cristales inteligentes que se adaptan a la intensidad del sol mexicano. El accesorio clave para cualquier look de aeropuerto se define por materiales como el acetato reciclado en colores carey o miel, fusionando la conciencia ambiental con la alta moda.”
Asimismo, la categoría de trajes de baño evoluciona hacia piezas multifuncionales, capaces de integrarse en distintos contextos de uso, desde actividades recreativas hasta espacios sociales.
“El traje de baño abandona las texturas planas para dar paso al neopreno ultra delgado con acabado brillante (efecto mojado). Esta pieza estrella funciona también como un body bajo una falda pareo de seda para un almuerzo frente al mar. Además posee una tecnología de secado en tiempo récord.”
En el ámbito del cuidado personal, los dispositivos portátiles de skincare ganan terreno como parte de una tendencia hacia la personalización y el bienestar durante los viajes.
“La maleta de la experta incorpora dispositivos de microcorrientes o masajeadores faciales tamaño travel, diseñados para desinflamar y esculpir el rostro tras el vuelo o una noche de fiesta.”
Consumo aspiracional y experiencias personalizadas
El enfoque hacia el consumo aspiracional se mantiene como eje central en la estrategia de marcas del sector. La integración de productos que combinan funcionalidad, estética y experiencia apunta a un consumidor que busca diferenciarse y maximizar cada momento del viaje.
“Ha llegado el momento de alistar la maleta y permitir que #BE Glow de #BE Grisi convierta cada destino en una pasarela personal divertida. Esta temporada, brillar con luz propia no es una opción; es el must.”
En conjunto, estas tendencias reflejan un cambio estructural en la forma en que los consumidores preparan sus viajes, impulsando oportunidades para marcas que logren adaptarse a un mercado cada vez más orientado hacia la practicidad, la innovación y la autoexpresión.

Carlos Mendoza es un empresario y estratega de marketing digital que, a través de su experiencia en medios y posicionamiento online, ayuda a empresas de diferentes partes del mundo a aumentar su visibilidad y fortalecer su presencia en el mercado. Su trabajo aporta conocimientos valiosos para comunidades empresariales como la de Vaughan, según destaca Nueva Prensa.


