La cantante y actriz argentina Celeste Sanazi apuesta por una nueva lectura de “Puro Teatro”, el clásico inmortalizado por La Lupe, con una propuesta que combina bolero, tango y una interpretación marcada por la emoción. La versión forma parte de su álbum “El que quiera, Celeste…”, un proyecto en el que explora distintas influencias de la música latinoamericana desde una perspectiva personal y contemporánea.
La producción representa un nuevo paso dentro de la trayectoria artística de la intérprete, quien busca acercarse a obras reconocidas sin perder su identidad musical. En esta ocasión, el objetivo fue construir una versión propia que dialoga con la original, pero que incorpora elementos característicos de sus raíces argentinas y de su manera de entender la interpretación.
“La Lupe fue una de las referencias de mi disco y me pareció tan atinada la historia y la manera de contarla que quise hacer mi propia versión”, comparte la artista, quien también reconoce una conexión especial con el lenguaje de la canción. “Es una canción que tiene un lenguaje muy similar a mi manera de componer”.
En lugar de replicar el estilo que convirtió a “Puro Teatro” en un referente de la música latinoamericana, Sanazi desarrolló un arreglo que incorpora bandoneón, contrabajo, piano, percusión latina y saxo tenor. La instrumentación busca crear un ambiente donde la nostalgia y el desamor adquieren un protagonismo especial, mientras el bandoneón funciona como uno de los principales recursos narrativos.
“El bandoneón es una de las marcas registradas de mi tierra y siento que siempre que pueda acercar un poco de Buenos Aires al mundo va a ser un placer”, explica. Para la artista, el punto de encuentro entre sus raíces y una canción universal está precisamente en la emoción: “Lo universal es el sentir humano y en las canciones es donde podemos vernos unidos y sintiendo parecido”.
La propuesta sonora también incorpora una estética cinematográfica. Sanazi imagina la canción como una película de época, en blanco y negro o en tonos sepia, donde cada escena transmite el desgaste emocional de una relación que ha llegado a su final. Esa visión acompaña el desarrollo instrumental y refuerza el carácter dramático del tema.
“Quizá la nostalgia y el abrume melancólico que es un desamor. Cuando uno lo acepta, por lo general tiene un gusto ácido”, señala.
Su experiencia como actriz también influye en la manera en que construye cada interpretación. Para la artista, cantar implica asumir un personaje y transmitir la historia con autenticidad, una visión que considera fundamental durante el proceso de grabación.
“Yo, que soy actriz, entendí perfectamente lo que significa ver una actuación mal hecha con forma de amor”, confiesa.
Esa sensibilidad escénica se refleja en su interpretación vocal, donde la prioridad no es únicamente la técnica, sino la capacidad de comunicar las emociones que atraviesan la composición.
“Me siento tan actriz cantando e interpretando mis canciones que me da gusto poder transmitir cada historia con tanta verdad y respeto”, afirma.
La artista sostiene que una de las razones por las que “Puro Teatro” continúa vigente es que aborda sentimientos universales que siguen presentes sin importar el paso del tiempo. Desde su perspectiva, el despecho y el desamor forman parte de experiencias compartidas por distintas generaciones.
“El despecho es atemporal y es una expresión del humano”, reflexiona Celeste. “Que te rompan el corazón es de las violencias más tristes que se puede vivir”.
Con esta producción, Sanazi reafirma su interés por acercarse a los grandes clásicos desde una mirada renovada, manteniendo el respeto por las obras originales y aportando una identidad propia que dialogue con su universo artístico.
“Las buenas canciones no tienen época ideal. Son canciones que cuentan algo tan personal y tan honesto que, cuando se canten, van a encajar sin duda”.
“Puro Teatro” se integra así al concepto de “El que quiera, Celeste…”, un álbum que reúne distintas influencias musicales bajo una propuesta que combina vulnerabilidad, intensidad y una fuerte carga interpretativa. Para la cantante, la clave de un cover exitoso no consiste en superar la versión original, sino en encontrar una voz propia capaz de transmitir la historia con honestidad.
“Creo que apropiarse de la canción es de las cosas más importantes a la hora de hacer un cover. No digo que haya superado a la original, pero sí le di tanta verdad e interpretación honesta que estoy muy orgullosa del resultado”, asegura.


