Caracas, sábado. Venezuela vislumbra una oportunidad para recomponer su industria petrolera y recuperar volúmenes de exportación cercanos a los registrados antes de su prolongado declive, en un contexto marcado por nuevas licencias internacionales y una propuesta de reforma legal orientada a atraer inversión privada. Sin embargo, expertos advierten que el éxito de esta estrategia dependerá en gran medida de la estabilidad política y de la credibilidad institucional del país.
La evaluación fue presentada por el economista y especialista en energía Francisco Monaldi durante el foro en línea “¿Hacia dónde va la industria petrolera venezolana en este nuevo escenario político?”, organizado por el programa Ideas para Venezuela y conducido por el ingeniero Elías Matta. En su intervención, Monaldi analizó los retos estructurales del sector y las condiciones necesarias para que el país vuelva a posicionarse como un actor relevante en el mercado energético internacional.
El experto señaló que la reforma a la ley de hidrocarburos constituye un paso hacia la modernización del marco normativo, aunque insistió en que los cambios legales, por sí solos, no garantizan resultados inmediatos. “La reforma a la ley de hidrocarburos es un paso hacia la modernización, pero su éxito dependerá de la estabilidad política y la capacidad de atraer inversiones significativas”, afirmó durante el encuentro.
Proyecciones de exportación y nuevo enfoque de mercado
Monaldi explicó que, tras el colapso observado en diciembre, las exportaciones de crudo venezolano podrían mostrar una recuperación gradual. De acuerdo con sus estimaciones, los despachos diarios podrían ubicarse en un rango de entre 800.000 y 850.000 barriles, siempre que se mantengan las condiciones actuales de flexibilización operativa y acceso a mercados.
El analista, quien se desempeña como Director del Programa de Energía para América Latina del Baker Institute, destacó que el mercado estadounidense se perfila como un destino clave en esta nueva etapa. Según su análisis, la posibilidad de colocar crudo en Estados Unidos representa una ventaja logística y comercial frente a los envíos de larga distancia que dominaron en años recientes.
Del mercado asiático al estadounidense
Uno de los puntos centrales de la conferencia fue el cambio en la orientación de las exportaciones. Monaldi detalló que el flujo que anteriormente se dirigía en aproximadamente un 80 % hacia China se está reorientando hacia Estados Unidos gracias a las nuevas licencias otorgadas. Esta diversificación también incluye envíos puntuales a India, Europa y el Caribe, lo que reduce la dependencia de un solo comprador.
El especialista subrayó que este ajuste estratégico ha tenido un impacto directo en el valor del crudo venezolano. Indicó que los descuentos frente al Brent, que en el pasado llegaron a alcanzar hasta 40 %, podrían reducirse a un rango de entre 10 % y 15 %, lo que permitiría mejorar los ingresos por barril y devolver competitividad al país en el mercado internacional.
Asimismo, Monaldi mencionó la implementación de mecanismos financieros diseñados para facilitar el manejo de los ingresos petroleros. Entre ellos destacó la cuenta colectora en el Banco Nacional de Qatar, un instrumento que permite canalizar los recursos de exportación y protegerlos de posibles reclamos de acreedores, contribuyendo a un flujo de caja más estable para el Estado.
Rol de las multinacionales y brecha de inversión
En este nuevo escenario, las empresas multinacionales tienen un papel determinante. Monaldi señaló que compañías como Chevron, Repsol y Eni están llamadas a liderar el repunte productivo. En particular, indicó que Chevron planea incrementar su producción en un 50 % en los próximos 24 meses, apoyada en las licencias vigentes y en acuerdos operativos con la estatal petrolera.
No obstante, el economista advirtió que la magnitud del desafío sigue siendo considerable. “La industria requiere más de 100,000 millones de dólares en la próxima década para recuperar sus niveles históricos de producción”, afirmó Monaldi, subrayando que el riesgo político y los elevados costos de capital continúan siendo obstáculos relevantes para atraer inversiones de largo plazo.
Una reforma para la modernización
Durante el foro también se analizó la propuesta de reforma a la Ley de Hidrocarburos, que busca flexibilizar la participación privada mediante esquemas de producción o ganancias compartidas, la eliminación de la aprobación obligatoria de la Asamblea Nacional para ciertos contratos, regalías variables de entre 0 % y 30 %, y la supresión del Windfall Tax o impuesto a las ganancias súbitas.
Sin embargo, Monaldi advirtió que el impacto real de estas medidas dependerá de reducir la discrecionalidad del Ejecutivo, un factor que, a su juicio, sigue generando incertidumbre entre los inversionistas internacionales.
El encuentro, moderado por Elías Matta, ex presidente de la Comisión de Energía y Petróleo de la Asamblea Nacional, concluyó que Venezuela se encuentra en una encrucijada. De acuerdo con los participantes, solo un entorno político estable y predecible permitirá convertir el potencial geológico del país en una recuperación económica sostenida y tangible.

Sam Allcock es un empresario y estratega de marketing digital del Reino Unido que, a través de su trabajo en medios y marketing, ayuda a empresas de todo el mundo a impulsar su visibilidad, ofreciendo conocimientos valiosos para comunidades empresariales como las de Vaughan, según destaca Nueva Prensa.

