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La Papamanía

Este fenómeno electoral no es producto de un equipo de imagen política o un slogan de campaña. La Papamanía nace como producto de años de trabajo social por parte de Antonio Cedeño, en contacto permanente con las comunidades de Anzoátegui, extendiendo su labor a los sectores populares y pueblos olvidados. Muchos recordaran la organización Anzoátegui Somos Todos, en donde se hicieron estudios de desarrollo de nuestra entidad regional y realizaron proyectos en función de mejorar y maximizar la calidad de vida de los anzoatiguenses. Desde aquellos tiempos se tocaban todos los niveles sin quedarse en la retórica partidista envuelta en las promesas electorales, dotando sillas de ruedas a los más necesitados, regalando lentes a las personas de pocos recursos económicos y efectuando operativos médicos en toda la geografía del estado.
Antonio Cedeño no es un extraterrestre ni proviene de familia adinerada, se siente muy orgulloso de sus orígenes humildes y de haber tenido unos padres que le inculcaron los principios del humanismo cristiano. Antonio Cedeño realiza sus estudios de primaria en la población de Onoto, de allí pasa a estudiar bachillerato en Aragua de Barcelona, en la residencia del padre Oscar Rodríguez, para luego irse a la capital de la República a obtener el título de abogado, no conforme con eso siguió realizando estudios de postgrado.
En Caracas llegó a ser miembro de la dirección nacional juvenil de Copei, ocupando la secretaría nacional de educación media. Esa vinculación cristiana en el hogar familiar y los mismos tiempos al lado del padre Oscar, hacen que en el saludo respetuoso y de amistad plena se dirigiera a sus interlocutores con el calificativo de PAPA, claro está sin negar su admiración por Juan Pablo II.
Siempre Antonio Cedeño ha practicado campañas en positivo, pensando en los demás, inspirados en los principios socialcristianos del bien común y la justicia social. Los proyectos promocionados por él están basados en las riquezas naturales de la región, hablamos de Faja Petrolífera, Gas, y Agua.
Sin dejar atrás el talento humano, evitando la fuga de talentos al exterior. Cuando Antonio Cedeño toma el calificativo de Mi Papa, busca darle nobleza al trabajo social, entendiendo la actividad política como lo que debe ser en el sentido de servir a la comunidad, a lo que Antonio Cedeño ha agregado solidaridad, trabajo consecuente, experiencia gerencial, identificación con los sectores populares, el perdón a los que pretendieron aprovecharse de sus bondades, y sobre todo alegría y esperanza.
Esa es la Papamanía liderada por Antonio Cedeño, la misma que ha contagiado a muchos, en donde los independientes da la comunidad de Anzoátegui, observan un líder sin rabo de paja, con la frescura de no haber ejercido cargos públicos, distintos a la dirigencia tradicional que ven a la política para enriquecerse los cogollos sin tomar en cuenta para nada a la población, ni mucho menos el daño que hacen.