Aprendizaje y restricción calórica, ¿dos secretos para la longevidad cerebral?

La mente humana es una extraordinaria máquina de aprendizaje y adaptación, y la investigación continúa descubriendo sus secretos más profundos. Una de las cosas más sorprendentes es que el cerebro nunca deja de producir nuevas neuronas a lo largo de la vida. Este proceso, conocido como neurogénesis, ocurre principalmente en el hipocampo, un área importante para el aprendizaje y la memoria. Pero hay más: algunos estudios han revelado que no todas las neuronas nuevas sobreviven. De hecho, un gran porcentaje de ellos muere a las pocas semanas de nacer. Sin embargo, existe una clave para mantener vivas estas nuevas células: el aprendizaje. Los animales de laboratorio que han sido entrenados para aprender nuevas habilidades en un corto período de tiempo después de generar nuevas células muestran una mayor supervivencia celular que los animales no entrenados. Este fenómeno no se limita a las habilidades que involucran al hipocampo, sino que se extiende a aquellas que requieren un compromiso cognitivo más profundo y prolongado. Parece haber otra evidencia científica interesante relacionada con la nutrición que demostrará que la restricción calórica tiene efectos sorprendentes en la salud del cerebro. Los estudios en roedores han demostrado que la restricción calórica no sólo aumenta su longevidad, sino que también mejora la plasticidad cerebral y protege las neuronas de lesiones. Estos efectos positivos pueden estar relacionados con niveles elevados de un factor neurotrófico llamado BDNF, que es significativamente mayor en el hipocampo y otras regiones del cerebro durante la restricción calórica. Además, se ha demostrado que la inhibición del BDNF atenúa los efectos protectores de la restricción calórica, lo que sugiere que este factor puede ser clave para comprender los beneficios de la dieta en la salud del cerebro. Estos hallazgos plantean preguntas importantes y abren nuevas vías para futuras investigaciones. Una mejor comprensión de los mecanismos que regulan la supervivencia de nuevas células y el papel de la biogénesis mitocondrial podría conducir a nuevos tratamientos para enfermedades neurodegenerativas. Mientras tanto, explorar la relación entre la dieta, los factores neurotróficos y la salud del cerebro podría ofrecer nuevas estrategias para proteger el cerebro del envejecimiento y las enfermedades. En última instancia, estos hallazgos nos recuerdan que el cerebro es un órgano extraordinario, capaz de adaptarse y cambiar en respuesta a los desafíos y estímulos ambientales. A medida que continuamos explorando sus secretos, es posible que encontremos nuevas formas de mantenerlos sanos y vibrantes durante toda su vida.

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fuentes

El cerebro adulto produce nuevas neuronas y el aprendizaje estresante las mantiene vivas

Tracey J.ShorsVer todos los autores y afiliaciones

La restricción dietética estimula la producción de BDNF en el cerebro y, por tanto, protege a las neuronas de daños tóxicos.

Wenzhen Duan, Jae-Won Lee, Zhihong Guo y Mark B. Mattson

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