MONACO, (GLOBE NEWSWIRE). Del 10 al 13 de septiembre, el Principado de Mónaco se prepara para acoger nuevamente una de las citas náuticas más esperadas del calendario internacional: la 17ª edición de la Monaco Classic Week – La Belle Classe. Organizado por el Yacht Club de Monaco (YCM), el evento reunirá en el puerto una flota de aproximadamente 160 embarcaciones, que abarcan desde veleros históricos hasta yates a motor y lanchas clásicas, consolidando su reputación como un escaparate único del patrimonio marítimo mundial.
Una flota excepcional en exhibición
El programa anuncia la llegada de 50 veleros clásicos, 14 yates de época a motor, 70 lanchas vintage —incluyendo una flota inédita de 50 Rivas reunidos por primera vez en el Principado gracias a la colaboración con Monaco Boat Service, distribuidor exclusivo de la marca—, además de 25 dinghies de la histórica clase de 12 pies. Cada unidad encarna un testimonio viviente de la elegancia de una época dorada de la navegación, reflejando tanto destreza artesanal como estética atemporal.
Dentro de esta flota se destacan 24 veleros centenarios. Entre ellos, Partridge (1885), que celebra su 140 aniversario, junto con otros íconos como Sky (1890), Tuiga (1909), Mariette of 1915 (1915) y Thea (1918). Su presencia subraya el legado de la construcción naval y la capacidad de estas embarcaciones de mantenerse relevantes más de un siglo después de haber sido diseñadas.
La cita también resalta la participación internacional. El Manhattan Yacht Club regresa con 40 de sus miembros a bordo del Mariska (1908), mientras que una delegación saudí del Amaala Yacht Club competirá en regatas con el Black Swan (1899), reafirmando el alcance global del encuentro.
Motonáutica y tradición
Para los apasionados de las lanchas rápidas, Mónaco ofrece un viaje al pasado. El Principado, que organizó su primer encuentro internacional de motonáutica en 1904, presentará una colección de runabouts de caoba de la década de 1950, liderados por modelos de Chris Craft y Riva, símbolos indiscutibles de la Dolce Vita. Junto a ellos, 15 yates a motor centenarios exhibirán la maestría alcanzada en procesos de restauración y preservación, mostrando cómo la tradición convive con la innovación.
El séptimo arte a bordo
En esta edición, la Semana Clásica abre espacio al arte y al cine con dos exposiciones exclusivas. Bajo el título Action! Classic Yachts on the Big Screen, se explorará la fascinación del séptimo arte por el mundo náutico. Entre las embarcaciones exhibidas destacan el Kalizma (1906), que perteneció a Richard Burton y Elizabeth Taylor; el Zaca (1928), propiedad de Errol Flynn; el Marge (1930), inmortalizado en Plein Soleil junto a Alain Delon; y el Invader (1905), recordado por haber sido escenario del primer encuentro entre Charlie Chaplin y Paulette Goddard.
Los icónicos Rivas, protagonistas en numerosas producciones de Hollywood y Europa —incluyendo entregas de la saga de James Bond—, también tendrán su espacio, confirmando el diálogo permanente entre cine y mar.
De manera paralela, la reconocida fotógrafa Kos Evans, figura internacional en la fotografía marina, presentará su serie Rock & Royals. Esta colección ofrece obras únicas creadas sobre velas antiguas que combinan imagen, patrimonio y artesanía, transformando cada captura en una pieza artística atemporal.
Más allá de las regatas
La Monaco Classic Week no se limita a las competencias en el agua. El evento incluye concursos culinarios, el esperado Elegance Contest y la entrega del Trofeo Monaco Classic Week, galardón que será otorgado por un jurado de excepción presidido por el legendario navegante Sir Robin Knox-Johnston, primer hombre en completar una circunnavegación en solitario y sin escalas.
Una vitrina del patrimonio marítimo
Con una combinación de competencia, cultura y estilo de vida, la edición 2025 de la Semana Clásica de Mónaco confirma su rol como un escaparate vivo del patrimonio marítimo. Tanto en el mar como en tierra firme, la cita refleja no solo la tradición de navegar, sino también la inspiración eterna que el ser humano ha encontrado en los océanos.
El Yacht Club de Monaco resalta que esta celebración no se limita a mostrar embarcaciones históricas, sino que constituye un tributo al ingenio naval, a la capacidad de restauración y al encanto perenne de la vida marítima. Todo ello contribuye a consolidar al Principado como un destino clave para el turismo náutico de alto nivel, un sector en crecimiento que sigue atrayendo tanto a inversionistas como a entusiastas del mar en todo el mundo.