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Inteligencia bruta │ Manuel García

¿Te ha sucedido que cuando tratas con un individuo, que por considerarse un poco más inteligente que tú, pretenda atropellarte con su inteligencia, que haga gala de una arrogancia desmedida al hablar, que se burle en su trato, y menosprecie tu propia inteligencia?

Indudablemente existen trabajadores que disponen de un elevado nivel de inteligencia, que son capaces de producir un impacto positivo en todas sus actividades, que emplean la inteligencia para construir un camino al éxito, para él y su entorno.

Por otro lado, existen individuos que son víctimas de su propia inteligencia, muchas veces un alto nivel de inteligencia “Mal direccionada” se convierte en instrumentos de su propia destrucción, convirtiéndose es su mayor desventaja, ya que son mayores los perjuicios que los beneficios obtenidos, lo que yo he denominado la “Inteligencia Bruta”.

Recordemos lo que se expresó en la famosa frase de Aristóteles:

“La inteligencia consiste no sólo en el conocimiento, sino también en
la destreza de aplicar los conocimientos en la práctica”.

Existen individuos que gozan de grandes conocimientos técnicos sobre un área específica, pero carecen de la destreza social a la hora de aplicar, y peor aún causan daño, se convierten en una suerte de acosador intelectual, al punto de causar humillación a las personas con la cual tratan, desencadenando una respuesta más intensa y duradera que la alegría y mucho más negativa que la ira, ya que la humillación activa las mismas áreas del cerebro relacionadas con el dolor, según una investigación llevada a cabo en la Universidad de Ámsterdam.

¿Cuándo se puede considerar que la inteligencia bruta causa daño? observamos las siguientes características:

a) Se comunican en un tono Burlón: se mofan de los errores de los demás, menospreciando las capacidades de sus compañeros de trabajo, se convierten en cazadores de dichos errores, están súper pendiente de los mismos, y al cometerlos inmediatamente lo resaltan.

b) Sus logros soy mejores que los tuyos: menosprecia los logros alcanzados por los demás, resaltando los suyos, ellos consideran que el esfuerzo y los logros obtenidos por los demás son insuficientes.

c) Su opinión es la verdadera: quieren imponer sus opiniones, ya que consideran que son los únicos inteligentes de la manada, las opiniones de los demás, aun cuando las escuchas, inmediatamente las descartan simplemente no sirven.

d) Si no pueden ganar, simplemente destruyen: cuando se quedan sin argumentos, o se demuestre que no tiene la razón no dudarán en ridiculizar, humillar o menospreciar al otro porque no reconocerá que no tienen la razón.

e) “Jamás comenten errores”: siempre tienen a mano una excusa “racional” para explicar sus errores, ellos nunca aceptan sus errores.
Estas actitudes de “superioridad” son realmente tóxicas, procuren que la inteligencia trabaje para ti, que abone un verdadero camino al éxito, y de forma conjunta construir un excelente clima organizacional, evitando ser burlones, despectivos con tus compañeros de trabajo.

¡Qué esperas!

Manuel García