La artista venezolana Valentina fortalece su presencia en la escena teatral independiente de Nueva York con dos proyectos que combinan actuación, dirección y producción. Durante agosto, la creadora asumió el desafío de dirigir e interpretar su propia obra, Seasons, mientras participa como productora y encarna a Caliban en Tempest in the Park, una adaptación de Shakespeare presentada en espacios abiertos de la ciudad.
Ambas producciones muestran una faceta multidisciplinaria de la artista y reflejan las exigencias del circuito teatral independiente neoyorquino, donde los profesionales suelen asumir distintas responsabilidades creativas y de producción para llevar sus proyectos al escenario.
Seasons marca su primera experiencia de autodirección
Seasons es una pieza corta escrita por Valentina para el festival teatral de la compañía Riff Raff (I’m in Love with an Immigrant). La producción representa su primera experiencia dirigiéndose a sí misma mientras interpreta uno de los personajes de una obra de su propia autoría.
El proceso exige separar las necesidades generales de la puesta en escena de las decisiones específicas relacionadas con su interpretación.
«Tenía la imagen clara en mi cabeza mientras escribía de lo que quería en escena y de cómo se siente mi personaje. Es un proceso diferente: pensar en la escena completa y luego, al memorizar, tratar de entender al personaje individualmente. Al final se trata de diferenciar lo que la historia quiere lograr de lo que el personaje busca», señala Valentina.
Ante la ausencia de un «ojo externo» formal, la artista se ha apoyado en la relación profesional y la confianza desarrolladas con la actriz Naomi Orange, cuyos créditos incluyen The Wish, Throuples Counseling y The Wolves.
Esta dinámica colaborativa permite a Valentina alejarse temporalmente del espacio escénico para evaluar la composición general antes de incorporarse nuevamente como intérprete. Durante la etapa final del montaje, también contó con observaciones de actores y colegas de su confianza.
La experiencia adquirida en Throuples Counseling, obra de Lily Boulard, también contribuyó a consolidar su visión sobre la importancia de mantener una narrativa común entre los intérpretes.
«Cada quien interpretó la historia de manera diferente, eso es lo divertido del teatro. La misma historia se puede contar de cien maneras. Pero ahí es donde el director es clave: al final todos los personajes tienen que contar una historia cohesiva.»
Tempest in the Park lleva a Shakespeare a los parques de Nueva York
De manera paralela, Valentina participa en Tempest in the Park como productora a través de Fruit Fly Theatre Co. y como intérprete de Caliban. La producción, dirigida por Lizzy Booth, presenta una visión alternativa de Shakespeare apoyada en la comedia física y la técnica del gothic clown.
La propuesta se desarrolla en espacios emblemáticos como Central Park y Prospect Park, lo que ha obligado al equipo a adaptar los elementos técnicos y artísticos a las condiciones propias de las funciones al aire libre durante el verano.
La cercanía al agua y otros componentes naturales de los parques se incorporan a la puesta en escena para evocar la isla donde transcurre la historia. Al prescindir de sistemas tradicionales de iluminación teatral, la producción concede especial importancia al movimiento corporal, la interacción con el entorno y la proyección vocal directa hacia el público.
El vestuario y el maquillaje también requieren una planificación específica para responder a las temperaturas estivales y reducir el impacto del calor sobre los intérpretes durante las presentaciones.
Caliban abre una reflexión sobre el poder y las diferencias
En su interpretación de Caliban, Valentina explora la tensión entre los instintos del personaje y sus características humanas, particularmente a partir de su condición de ser despojado de sus tierras y sometido a relaciones de poder.
«Un animal encerrado se puede volver agresivo tratando de escapar, o más sumiso cuando quiere algo. Con la directora exploramos esa frontera entre sus instintos animales y su parte humana.»
La producción utiliza esta perspectiva para plantear temas relacionados con el control, las jerarquías de poder, las relaciones familiares y la manera en que las sociedades se relacionan con quienes consideran diferentes.
«Espero que, en especial desde la mirada de Caliban, el público reflexione sobre cómo tratamos y hablamos de quienes son diferentes a nosotros, y cómo el poder debe ir siempre acompañado de responsabilidad hacia el prójimo.»
Con Seasons y Tempest in the Park, Valentina amplía su experiencia dentro del circuito teatral independiente de Nueva York al asumir responsabilidades que abarcan escritura, dirección, producción e interpretación. Los proyectos representan una nueva etapa para la artista venezolana y refuerzan su participación en distintas áreas del proceso creativo y de producción teatral.



