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martes, 07 de septiembre de 2010
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Jugando posición adelantada Imprimir E-Mail
Escrito por Gerónimo Figueroa Figuera geron2ff@yahoo.com   
viernes, 30 de julio de 2010
Nuestra Óptica

Sin duda que la ruptura de las relaciones diplomáticas con Colombia, por parte del presidente Hugo Chávez, es una jugada para tratar de ocultar y no investigar las denuncias de la presencia de guerrilleros en Venezuela que hizo el gobierno de Álvaro Uribe en la OEA y  además tirar trapos rojos que oculten los verdaderos problemas como el de la comida podrida, la falta de electricidad, la inseguridad, el desempleo y el alto de los alimentos  que viven en estos momentos los venezolanos.

La verdad es que pareciera que los dos están cortados con la misma tijera, Álvaro Uribe tiene aproximadamente 4 años denunciando que guerrilleros y terroristas narcotraficantes se esconden en Venezuela y no fue sino hasta el jueves 22 de julio del 2010, cuando llevó el caso al Consejo Permanente de Estados Americanos, donde según algunos expertos en materia Internacional, no es el escenario para plantear ese tipo de situación. Después del ataque al campamento que tenía Raúl Reyes en territorio del Ecuador, por parte del ejército colombiano, donde además de darle de baja al comandante guerrillero, se capturaron dos computadoras que tienen mucha información que compromete a funcionarios del gobierno venezolano de ser cómplices de las guerrillas colombianas de las FARC y que incluso, el presidente Uribe amenazó con bombos y platillos que llevaría a la Corte Penal Internacional y a última hora se echó para atrás.

Ahora, cuando le faltan apenas dos semanas para entregar el poder, el presidente Uribe decide llevar el caso a la OEA, no sin antes aclarar que no pide sanciones contra Venezuela, sino que la idea es que se nombre una comisión para que en el lapso de 30 días, se pueda verificar en territorio venezolano la veracidad de la denuncia.
La verdad es que esta denuncia, por muy cierta que sea, y que nosotros no tenemos porque dudar de ella, perdió seriedad cuando el embajador Colombiano en la OEA, hizo algunas calificaciones en contra del comportamiento interno del gobierno de Hugo para con los venezolanos, cosa que consideramos inaceptables por haber sido planteadas en ese escenario y no antes, cuando hubo bastante oportunidades y escenarios y no lo hicieron ni el canciller ni Álvaro Uribe. 

Como dicen en criollo, el niño que es llorón y la mamá que lo pellizca. El presidente Chávez que siempre está buscando un enemigo para hacer guantes, aprovechó la denuncia en la OEA para batearla de jonrón y anunciar a todo pulmón el rompimiento de relaciones diplomáticas y de paso aprovechar para decir que espera el nuevo gobierno de Juan Manuel Santos, quien por cierto, en plena campaña electoral fue catalogado de mafioso y asesino por parte de Chávez, para ver qué pasa.  Sin ser ni siquiera aprendiz de brujo, me atrevo a asegurar que la denuncia de la OEA no quedará en nada por ahora, porque el presidente Santos la “congelará”, y es ahí donde los presidentes suramericanos jugaran al dialogo, sin pronunciarse sobre la denuncia de la presencia guerrillera en Venezuela y mucho menos sobre la comisión pedida por el gobierno de Uribe.

Luis Ignacio Lula de Brasil, como buen oportunista y jugador internacional,  entrará en el escenario como ya se ofreció y pondrá a las partes a conversar para el entendimiento. Santos nombrará un embajador cercano a la izquierda colombiana para que se encargue de tejer las relaciones diplomáticas y Chávez dirá que está de acuerdo porque el gobierno colombiano está rectificando.  Después de los abrazos entre Lula, Santos y Chávez, vendrán los comentarios de los “analistas” diciendo que lo que ocurrió fue lo mejor para la paz. Fedecámaras tocará tambores de alegría por la reanudación del comercio bilateral, los habitantes fronterizos bailaran en una pata y los guardias nacionales venezolanos ubicados en la alcabala del puente Simón Bolívar y los ubicados en Paraguaipoa, se arrecharán porque se les acaba el negocito de cobrarle peaje a los trocheros que comercian con alimentos y productos manufactureros en la frontera colombo-venezolana.

Esa “paz” entre Chávez y Santos, durará hasta que los guerrilleros ataquen a las tropas colombianas desde territorio venezolano y el presidente colombiano haga declaraciones públicas u ordene una operación similar a la realizada en Ecuador. Qué hacer. Los venezolanos deben solicitar explicaciones al gobierno de Chávez sobre la presencia de guerrilleros terroristas en territorio Venezuela, pero no pueden perder el norte sobre la comida podrida en Pdval, los apagones de seis  horas en algunos estados, la falta de empleo y la inseguridad que todos los fines de semana se lleva más de 50 vidas en Caracas y otras tantas en el interior del país, especialmente jóvenes entre 15 y 30 años.
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